La Torre
Bienvenidos a La Torre, un foro de rol progresivo basado en las Crónicas de la Torre, trilogía escrita por Laura Gallego García.

¡Atención! ¡Ninguno de los contenidos de este foro es real!

Enfrentando miedos

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Enfrentando miedos

Mensaje  Ilmarin Arahael el Mar Ago 26, 2014 5:56 pm

El barco me dejó y marchó. Yo era el único pasajero que hacía la parada en las islas Amanecer. Eché un vistazo al panorama que se me ofrecía y pude distinguir su clima tropical. Un buen sitio para irse de vacaciones y despejarse de todos los líos de los estudios. Un sitio ideal donde pasar MIS vacaciones. Sin nada que me haga volver al estrés del día a día.

Me tumbé a la sombra de un árbol. Y comencé a pensar y pensar, pero al final, todo volvía al mismo pensamiento. ¿Como podía haber dejado que un simple miedo afectara a mis estudios? No podía permitir algo así. Pero es que es solamente ver las llamas y quedarme paralizado, sin poder moverme, ni siquiera pensar con claridad.

Estuve dando varias vueltas a las formas de superar mi miedo, pero no se me ocurría nada. E intentaba desviar mis pensamientos a otro lugar, porque el solo hecho de pensar en el fuego, me hacía sentir escalofríos. Esto era ya imperdonable. Me prometí a mi mismo acabar mis estudios de magia con las mejores notas de la escuela, pero ese deseo ahora se veía tan lejano.

Vi varias gaviotas merodear por el cielo azulado y soleado que se veía desde mi posición. Se escuchaban las olas de la playa romperse con las rocas. Hasta hubo un momento que pensé que las ardillas me querían echar, ya que me estaban tirando nueces. Pero pararon cuando les eché un chorrito de agua invocado con magia. El viento hablaba con los árboles en su idioma, y yo ahí tumbado, sin poder hacer nada. Mi vida se había ido a pique. Mis estudios arruinados.

Pero no todo era negativo. Había conseguido graduarme como experto en arcos. Por lo menos mis estudios no iban tan mal como creía. Aunque claro, no era lo mismo.

_________________


¡Si digo algo raro en élfico, pon el ratón sobre el texto!
avatar
Ilmarin Arahael
Elfo

Nombre : Ilmarin Arahael
Escuela : Escuela del Lago de la Luna
Bando : La Diosa
Condición vital : Vivo
Rango de mago : Aprendiz de cuarto grado
Rango de guerrero : Guerrero experto (Arcos)
Clase social : Burguesía (hijo de comerciante marítimo)
Mensajes : 63
Fecha de inscripción : 28/08/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enfrentando miedos

Mensaje  Léondhor Váhaÿe el Miér Ago 27, 2014 1:32 pm

¿Había lugar en el mundo más espléndido que las Islas del Amanecer, con esa belleza élfica a medio camino entre lo delicado y lo salvaje, y el verde de los árboles en cada esquina del paisaje, contrastando con la clara arena de sus playas y el cielo despejado? ¡Cuánta hermosura! Elfos por todos lados, con sus cuerpos delgados y perfectos, sus orejas puntiagudas, cabellos variopintos, y, ¡oh, perfumes y aromas en cada pueblo, en cada ciudad! ¿Qué más podía desear un noble señor como yo?

Esa dulce mañana, salí de la casa que había alquilado con mis mejores galas. Iba vestido con ropas de gasas élficas, anillos de piedras preciosas en los dedos, colgantes de oro y plata y dos espadas con fundas enjoyadas en el cinto. Mi pelo rubio se mecía suavemente con la brisa, y me subí con diligencia a mi corcel del color del cobre. Dos de mis amigos, protectores y compañeros de aventura me acompañaron, y seguimos los caminos al galope.

¡Vamos, vamos! ¡Más deprisa! —gritaba, con el viento golpeándome en la cara.

El perfume dulzón que había escogido inundaba el aire allá por donde pasaba. El camino era ancho, de tierra clara, y a ambos lados crecían flores de todos los colores imaginables y árboles de color verde estridente. ¡Eran las plantas todas tan altas! Al infierno podían irse todos los desiertos eternos, secos y horribles, que eran las tierras de Garnalia Sur; no había lugar más terrible en el mundo, ni seres más desagradables que los que allí vivían. «¡Nunca volveré!».

Golpeé al caballo con la fusta y eché la cabeza hacia atrás; el viento me apartó todo el cabello rubio, sedoso, del rostro, mi rostro, que yo mismo consideraba especialmente agraciado. Por el camino pasaban comerciantes y granjeros con sus carromatos, hermosos donceles con espaditas de madera, y campesinas, lavanderas, algún carruaje con algún señor o dama de alta cuna. Y todos, sin excepción, se detenían para observarme a mí y a mis dos compañeros, como si estuviera desfilando ante sus ojos la viva imagen de la perfección.

Uno de los elfos que me acompañaban se llamaba Eýdinör, y tenía el pelo tan negro como la noche, y los ojos más negros todavía; había nacido en las Islas, y se conocía casi todos los caminos. Luego estaba Vei-Dénoi, que era opuesto al otro: tenía el pelo rubio blanquecino, podría decirse que plateado, y los ojos muy claros, de un tono que oscilaba entre el gris y el azul. Los dos manejaban con maestría sus espadas, aunque no eran tan buenos como yo, y adoraban la elegancia y la aventura y la velocidad.

Entonces llegó un momento en que el camino desembocaba en la arena, y se abrió ante nosotros la imagen del mar, con sus olas restallando en la orilla, en las porciones de arena, en las rocas. Hacía ya rato que las escuchábamos, por lo que no nos sorprendió encontrarnos de lleno con la playa, de hermosas aguas cristalinas.

Vei-Dénoi, ve a buscar un cesto de cerezas, me apetece comerlas aquí.

El elfo obedeció sin decir palabra. Recorrí con los ojos la superficie de la playa, a lomos de mi caballo, hasta que me di cuenta de que, no muy lejos, bajo un árbol frondoso, descansaba un joven de melena cobriza. Estaba solo, y las ardillas danzaban a su alrededor.

Quédate por aquí, Eýdinör, voy a ver quién es ese muchacho.

Cuando estaba de buen humor, yo podía llegar a ser el más sociable de los elfos. Avancé al trote, sin descender del caballo, hasta detenerme frente al joven.

Tenía una larga cabellera de color castaño cobrizo, como las crines de mi caballo. Era un elfo de belleza considerable —aunque no tan hermoso como podía serlo yo—, con una piel blanca y lisa, cuerpo delgado, y unos ojos grises como un cielo lluvioso. No me gustaba la lluvia, ni las nubes densas, ni el tiempo inclemente. Habría preferido unos ojos azules como un cielo despejado, azules como los míos, infinitamente más bellos y más dignos de contemplar toda la Creación de la Diosa.

Disculpadme, señor —comencé—. Tengo el honor de presentarme ante vos como Léondhor Váhaÿe del Cedro y del Saúco, noble heredero de las legendarias casas del Cedro y del Saúco, futuro duque del Cedro y del Saúco, Mago Consagrado, graduado en la prestigiosa Escuela del Bosque Dorado, Guerrero Experto en Espadas, como podría demostraros si resultarais ser alguna clase de bandido, natural de El Anillo, y aventurero que ha recorrido leguas y leguas alrededor del mundo, pero que en ningún lugar ha encontrado la majestuosidad del Reino Élfico ni la perfecta belleza entre ordenada y salvaje de estas, las Islas del Amanecer.

Bajé del caballo, tras enumerar mi nombre y mis títulos, cosa que solía hacer muy a menudo, y sobre todo en las tierras élficas, donde mencionar la Casa Noble a la que pertenecía era la forma más eficaz de conseguir que cualquier simple ciudadano se pusiera a mis pies, dispuesto a lavármelos si se lo pedía, a besármelos, a obedecerme en todo.

¿Y vos, caballero? ¿Sois de las Islas o un visitante? ¿Noble o plebeyo? Me gusta saber siempre con quién hablo.

_________________
Léondhor Váhayë
avatar
Léondhor Váhaÿe
Cuenta inactiva

Nombre : Léondhor Váhaÿe del Cedro y del Saúco
Escuela : Escuela del Bosque Dorado, La Torre
Bando : La Diosa
Condición vital : Vivo
Rango de mago : Mago consagrado
Rango de guerrero : Guerrero experto (espadas, una mano)
Clase social : Noble, Heredero de los Ducados del Cedro y del Saúco
Mensajes : 5
Fecha de inscripción : 12/07/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enfrentando miedos

Mensaje  Ilmarin Arahael el Jue Ago 28, 2014 2:33 pm

De repente se me acerco un elfo con aires de superioridad y comenzó a soltar me una larga lista de títulos que no me moleste en escuchar. No me gustaba la gente tan egocéntrica, y aunque nuestra raza se caracterizaba por serio, el superaba los limites. Le habría contestado mal o me habría ido a otro lugar, pero tenia dos guardas, un paso en falso y mi cabeza rodaría por la arena fina de la playa.

Soy un visitante que viene a las islas a alejarse de la presión del día a día. Mi nombre es Ilmarin Arahael, un estudiante de la escuela de alta hechicería y tan prestigiosa como bella del Bosque Dorado, aprendiz de cuarto grado y guerrero experto en arcos- dije intentando ser si partido a la vez que mostraba una reverencia.

-No vengo a armar jaleo, solo quiero un poco de paz y tranquilidad. Así que señor, puede dormir tranquilo y dejar esa espada envainada en su lujosa casa- dije en tono sarcástico mientras me ponía derecho de nuevo.

_________________


¡Si digo algo raro en élfico, pon el ratón sobre el texto!
avatar
Ilmarin Arahael
Elfo

Nombre : Ilmarin Arahael
Escuela : Escuela del Lago de la Luna
Bando : La Diosa
Condición vital : Vivo
Rango de mago : Aprendiz de cuarto grado
Rango de guerrero : Guerrero experto (Arcos)
Clase social : Burguesía (hijo de comerciante marítimo)
Mensajes : 63
Fecha de inscripción : 28/08/2013

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enfrentando miedos

Mensaje  Léondhor Váhaÿe el Vie Ago 29, 2014 5:20 pm

Ilmarin Arahael. Tendría que recordar ese nombre. El elfo era, como yo, guerrero y mago, pero aún no había terminado sus estudios. Procedía del Bosque Dorado, la escuela de mi padre, y sonreí al saberlo. No anunció ningún título nobiliario, por lo que probablemente solo fuera un joven del pueblo llano, quizás un explorador o, simplemente, un estudiante que buscaba un bonito lugar donde pasar sus vacaciones.

Siempre es un placer conocer a alguien que estudió en la escuela de mi padre —dije, dejando escapar una risita—. Y tranquilo, no pensaba desenfundar mis espadas ahora.

Hizo una reverencia, cosa que me complació. Yo no dejé de mirar al joven elfo. Era probable que no llevara mucho tiempo en las Islas. El puerto no quedaba muy lejos; incluso podía haber llegado ese mismo día.

Sí, has elegido un buen destino —comenté—, pero si lo que buscas es paz y tranquilidad, te recomiendo que no te alejes de esta costa, porque las ciudades de las Islas del Amanecer son conocidas por sus fiestas. Fiestas muy divertidas dentro del orden, no como las que dan en Tamika. Puede que te complazca divertirte en una de ellas. No te dejarían entrar a las mejores, a las que yo puedo ir, pero también hacen muchas para el pueblo.

Sin dejar de sonreír, me apoyé en la corteza del árbol. A unos metros de distancia, Eýdinör nos observaba, vigilando a Ilmarin, todos sus movimientos. Yo no le presté atención y seguí parloteando con el joven.

Cuéntame, ¿eres buen estudiante? ¿A qué te dedicabas antes de la magia? Tienes aspecto de cazador, de esos que pululan por los bosques de El Anillo.

_________________
Léondhor Váhayë
avatar
Léondhor Váhaÿe
Cuenta inactiva

Nombre : Léondhor Váhaÿe del Cedro y del Saúco
Escuela : Escuela del Bosque Dorado, La Torre
Bando : La Diosa
Condición vital : Vivo
Rango de mago : Mago consagrado
Rango de guerrero : Guerrero experto (espadas, una mano)
Clase social : Noble, Heredero de los Ducados del Cedro y del Saúco
Mensajes : 5
Fecha de inscripción : 12/07/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enfrentando miedos

Mensaje  Ania de Quan el Sáb Ago 30, 2014 5:44 pm

Avía llegado a las Islas del Amanecer, recorriendo pueblos, ciudades, montes y ríos, estaba algo mareada por la mezcla de perfumes que este continente paseaba de por naturaleza, no era que los elfos me cayeran mal, simplemente no soportaba su incapacidad de cometer un bonito error como solíamos hacer los humanos. En una semana el barco que me llevaría a la escuela levantaría anclas y por fin podría seguir con mi viaje, pero no me quedo más remedio que explorar esas lejanas tierras de las que ni siquiera avía escuchado hablar.
Decidí cabalgar hasta la playa, ya que unos aldeanos me comentaron que era hermoso estar ahí, y al llegar pude ver gente a los lejos, tenía una buena vista y pude ver como dos hombres no tardaron en darse cuenta que yo estaba allí, hicieron algún tipo de gesto con la cabeza, pero no tenía miedo, así que decidí acercarme a los dos hombres que estaban a la sombra bajo esos majestuosos árboles.

- Hola que hay, soy Ania de Singwamar y estoy aquí de paso, espero no entrometerme en una conversación privada – dije dándome la vuela y viendo el brillo impresionante del mar, me baje del caballo y me acerque más a ellos – No tendréis un poco de agua por casualidad, salí sin una gota de ella…-

_________________

"La primera regla de una Escuela de Alta Hechicería consiste en que ningún aprendiz debe rebelarse contra su Maestro"
avatar
Ania de Quan
Cuenta inactiva

Nombre : Anastacia Nightmare Quan Hope de York (Ania de Quan)
Escuela : Guardiadragones del Mar
Bando : Neutral
Condición vital : Viva
Rango de guerrero : Guerrera aprendiz (hachas, una mano)
Clase social : Escudera
Mensajes : 11
Fecha de inscripción : 27/08/2014

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Enfrentando miedos

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.