La Torre
Bienvenidos a La Torre, un foro de rol progresivo basado en las Crónicas de la Torre, trilogía escrita por Laura Gallego García.

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Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

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Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Sáb Abr 02, 2016 10:33 pm

Llevaba solo un mes en La Torre, pero bastó solo ese tiempo para que en mi rostro se cargará de la rigidez tensa digna de un estudiante y salieran a la luz unas ojeras de un tamaño considerable. Pero no me quedaba otra: La mayoría de alumnos que llegaban a la escuela, sabían leer y tenían cierto control del lenguaje; eso, o eran unos malditos elfos que conseguían hacer algún hechizo sus primeras semanas. Pero yo era diferente: No me quejaba de mi dominio del Gárnalico, pero si era bastante mejorable, si no se tenía en cuenta mi extraño don de confundirme con las palabras más sencillas, haciendo que, de una conversación normal con alguien, acabe rodeado de personas mirándome ciertamente escandalizadas mientras madres tapan los oídos a sus hijos. Y no solo era problema el idioma, si no que mis capacidades para la lectura y la escritura eran casi nulas; podía leer, la cosa es cuanto podía tardar en leer algo, sin contar el tiempo que tardaba en intentar entenderlo. Y escribir… Bueno, confiaba más en mis habilidades de lector que las de escritor.

Resumidamente, me estaba muriendo del estrés: Dormía poco, estudiaba mucho, hablaba torpemente y generaba conversaciones de las más extrañas con los estudiantes que hacían que me consumiera lentamente en una inmensa vergüenza. Y el hecho de que Nyed un día fuera un amor, y al día siguiente me dieran ganas de tirarme por la ventana no ayudaban mucho. Así que, cuando escuché sobre la existencia de unas termas cerca de la escuela, no tardé ni una hora en irme hacía ellas.

Y en cuanto llegué, me quité la túnica blanca dejándome con una camiseta blanca, sencilla y unos pantalones de lino oscuros, y las botas. Mi siguiente paso era desnudarme por completo para continuación disfrutar del agua de las termas y relajar por completo mi cuerpo y mente. Coloqué la túnica sobre una roca de gran tamaño y me estiré: No pude evitar sonreír como un niño pequeño como un loco, o tal vez las dos cosas. No me acordaba de cuánto tiempo había pasado desde la última vez que me había tomado un día dedicado exclusivamente al descanso.


Última edición por Yil el Dom Abr 03, 2016 1:07 am, editado 1 vez

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Anu-Anulan el Dom Abr 03, 2016 12:10 am

Padre Išš no estaba haciendo de mi travesía una fácil.

Me había separado por fin de sus interminables arenas (un poco irónico eso de escapar de algo interminable, ¿no?) y había cruzado el Gran Cuenco para acabar en un lugar desconocido, lleno de gente desconocida, de morales y costumbres desconocidas. Había aprendido que ahí a Padre Išš lo llamaban solo Dios, y que Padre Išš para ellos solo representaba lo bueno del mundo; lo malo lo representaba otra figura. Personalmente, nunca entendí, a día de hoy tampoco entiendo, y dudo que algún día llegue a entender la obsesión de la gente de Garnalia de separar lo que consideran bueno de lo que consideran malo. ¿No eran, a fin de cuentas, dos caras de la misma moneda? ¡Hablando de monedas! ¡Otro concepto interesante del que solo oí hablar al alejarme de sus arenas! De cualquier modo, pronto aprendí a callarme cuando hablaban de Dios y del Demonio y todo eso y no hablar del Padre Išš: había visto qué hacían con la gente que discrepaba en ese asunto.

La gente de este lado del Gran Cuenco tenía la mala costumbre de resolver conflictos quemando a sus adversarios.

En fin, mi intención no es aburrir con las historias de mis travesías: podrían preguntarle a un mercenario sobre las suyas y ciertamente serían más interesantes que las mías. Tras muchas peripecias y semanas de viaje acabé en un lugar... muy verde. Rodeado de montañas, por lo que podía ver, había muchos árboles, muchos más de los que había llegado a ver en las interminables arenas del Padre Išš. La verdad es que no yo tenía muchas intenciones de pasar mucho tiempo en aquellos bosques, pero... ¿para qué mentir? Me perdí.

Y claro, Padre Išš quería comprobar que el linaje de Anu era fuerte y hábil como Anu el primero. Así pues, cuando pensó que el momento era adecuado, envió un gran lobo blanco a darme caza. Claro, el momento adecuado para él era cuando yo ya me había dispuesto a descansar, tras horas y horas de viaje por un laberinto de árboles. Hice lo que tuve que hacer: la bestia casi acabó muerta a mis pies, pero consiguió escapar, dejándome a mí herido, también ensangrentado, y consideré oportuno buscar algo de agua para limpiarme, antes de que la sangre atrajese a más esbirros... digo, criaturas del Padre Išš.

Acabé encontrando cerca de las lindes del círculo de montañas que rodeaba el valle un lugar interesante, en el que el agua brotaba de las rocas y salía casi ardiendo. Anduve durante largos minutos, quizá hasta una hora, por el lugar, en parte buscando a alguien (encontrarse con gente generalmente indicaba que había cerca un lugar seguro para pasar la noche) y en parte buscando un... bueno, uno de esos interesantes oasis de agua caliente, para limpiarme.

La suerte (y, para qué mentir, también Padre Išš) me guió hasta ambas cosas.

En uno de esos oasis candentes, en la lejanía, pude observar una figura oculta por el vapor que se alzaba de la superficie del agua. No sabía muy bien qué decir, ni cómo se tomaría su intromisión. Solo quedaba acercarme, paso a paso, intentando no parecer muy amenazador.

¿Lo conseguiría, así, cubierto de sangre? Solo Padre Išš lo sabe.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Dom Abr 03, 2016 1:02 am

Me quité la camiseta y la lancé con suavidad a mi túnica de estudiante. Contemplé mi torso y por la zona de la pelvis vi un pequeño sendero naranja que crecía hasta el ombligo: No era excesivo, tal vez si para los más pudorosos, pero a mí me encantaba mi vello. Palpé con las manos mi pecho y toqueteé, medio jugando, los pelos que también crecían en aquel lugar. Sinceramente, me sentía orgulloso de mi cuerpo: Robusto y peludo, como mi modelo de hombre perfecto.

Entonces, el sonido de unas pisadas interrumpió cualquier clase de pensamiento acerca de mi cuerpo o cualquier cosa semejante y aparté rápidamente las manos de mi pecho: Cualquiera que me estuviera viendo desde atrás, podría estar imaginándose que estaba haciendo cosas bastante explicitas con mis pezones, y ante esa idea, me sonrojé.

Me di la vuelta y pude ver como una persona se acercaba, no estaba muy lejos de mí, pero me era imposible ver su rostro ante todo aquel estruendo de vapor. Es cierto que cuando vi aquella figura moviéndose hacía mi con cierta lentitud, no pude evitar no sobresaltarme, pero en cuanto me recuperé del pequeño susto, actué con una cierta naturalidad algo mecánica. Creo, que si hubiera visto la sangre desde el principio, las cosas se hubieran tornado de forma diferente.

Buenas. –Saludé alzando el brazo y moviéndolo de izquierda a derecha enérgicamente, sonriendo, aunque censurado por el vapor que emanaba de las termas. –Me habías asustado. –Admití intentando sonar lo más amable que pude.

Así es como se comenzaban las conversaciones, ¿No?

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Anu-Anulan el Dom Abr 03, 2016 1:39 am

La verdad, y gracias al padre Išš, se tomó mi intrusión con bastante tranquilidad. ¡Me saludó y todo, y hasta agitó el brazo como solían hacerlo a este lado del Gran Cuenco! También dijo luego que le había asustado, pero eso no me sorprende; en su situación, yo mismo me habría sobresaltado. No hablé aún, sino que me acerqué unos pasos más, para poder ver con quién hablaba sin ser molestado por el vapor. Tenía una gran melena del color del fuego, del cielo del ocaso y del alba, y de las interminables arenas del Padre Išš al ser bañado por el sol cuando este ya se esconde en el horizonte. Me recordaba esta un poco a los leones que solía cazar allá, en el otro lado del abamat, el Gran Cuenco. Era un hombre alto, musculoso, pálido de piel. No estaba desnudo, pero estaba seguro de si le hubiera encontrado minutos después, lo estaría.

Salve —la gente solía emplear esa palabra, salve, para saludarse. ¿Por qué no seguir su ejemplo?—. No pretendía asustarte —hice una pausa, bajando la mirada. Sangre, ropa ya bastante desgarrada, dos dagas colgando del cinto y un arco y un carcaj con flechas colgando ambos de mi espalda. No era mi intención asustarle, pero mi indumentaria quizá sí. Tampoco sabía qué más decirle, así que opté por presentarme—. Soy Anu del linaje de Anu —mi voz se llenó de orgullo al recordar mi linaje—, octavo de mi nombre. Hace poco me atacó un gran lobo blanco; suya es la sangre que me cubre —¿quizá si le decía que no había matado a nadie estaría más tranquilo?

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Dom Abr 03, 2016 11:35 am

Cuando avanzó unos pasos más, entonces fue cuando descubrí la sangre que cubría su ropa, además de las armas que portaba. Logré reprimir dar un paso hacia atrás.

Miré nervioso su aspecto, intentando registrar sus facciones. Su cabello era negro, y un tanto largo, algo descuidado en comparación con las demás personas que había visto fuera de Urd. Cuando me paré en sus ojos verdes, estuve varios minutos observándolos, embobado. Sonreí y dejé de rastrar en su rostro quien era o cuales eran sus intenciones: Era bastante atractivo, y entre el calor, y el calor de mi pecho, era incapaz de valorar si era alguien de fiar. Cabe decir, que tal vez me hubiera acalorado un poco con la anterior escena, y podría decirse que estaba tal vez un poco… Encendido. No se manifestaba físicamente, pero lo notaba en mi pecho y en la agitación nerviosa de mi respirar. Sencillamente, solo podía pensar en una cosa. Y pensar que, tal vez, si hubiera venido antes me hubiera encontrado desnudo… Sonreí nuevamente, sin darme cuenta.

Escuché sus palabras con suma atención, asintiendo levemente cada vez que decía algo.

Err… Yil, así es como me llamo. Es un nombre con tres sombras… –Me presenté: Había progresado bastante con el idioma, aunque de momento la conversación se estaba tornando de lo más sencilla y habitual. Tal vez por eso reprimí preguntarle qué era eso del linaje de Anu e ignoré completamente su acento. –¿Te ha atacado un lobo? –Pregunté sin esperar respuesta, pero con una extraña normalidad: «¿Cuánto cuesta esto?», «¿Qué tal?». Lo normal hubiera sido mostrar sorpresa, asombro y articular una gran “O” con la boca y parecer alarmado. Pero no.

Di un ligero suspiro, liberando en este, varias tensiones: La sangre era de un animal, y el hombre parecía bastante agradable. No tenía de por qué preocuparme, excepto por una cosa.

¿Estás herido? –Pregunté, acercándome a él. Ahora, sí que estábamos cerca. Había una cierta distancia respetuosa entre nosotros, la típica que tienes cuando habla con alguien que no conoces. En mi viaje por el mundo exterior, descubrí que las distancias podían ser muy importantes y había que respetarlas: Pero era evidente que sí estaba herido, tendría que romper aquella distancia para atenderlo.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Anu-Anulan el Dom Abr 03, 2016 12:11 pm

Se llamaba Yil. Decía que su nombre tenía «tres sombras», aunque eso de las sombras era algo que nunca antes había encontrado en mis viajes. El hombre tampoco tenía aspecto de venir de las tierras de Garnalia a este lado del Cuenco. Quizá venía de más allá, aunque tampoco sabía si existían tierras más allá, pero estaba seguro de que el Padre Išš le guiaría a ellas si así placía. Me preguntó después si me había atacado un lobo; ¿no acababa de decirle que eso había pasado, y que suya era la sangre que me cubría? Lo miré un tanto extrañado durante un instante, pero acabé dándole una respuesta.

—y no dije nada más. La verdad, no sabía qué más decirle. Con mis compañeros de viaje nunca pasaba eso: siempre teníamos algo sobre qué hablar. Con Yil de las tres sombras era diferente. Lo más posible, era por la situación en la que nos habíamos encontrado, yo tan ensangrentado y cansado y quizá amenazante y él tan... tranquilo.

Me preguntó luego si el lobo me había herido; otra vez, respuesta afirmativa. La verdad es que podría haber sido peor, dado que gran parte de nuestra lucha consistió en forcejear para quitármelo de encima y poder apuñalarlo. Me había llevado algunos rasguños y cortes, y aunque el lobo intentó morderme, mi peto, por suerte, recibió lo peor de sus colmillos. Se había acercado más a mi, y podía verlo mejor. Sus ojos también eran verdes, como los míos, y su pecho subía y bajaba rítmicamente, con algo de velocidad, quizá aún por el sobresalto. Le dije que no tenía que preocuparse, puesto que había sufrido heridas peores y no había muerto. A fin de cuentas —esto ya no se lo dije, sabiendo que la gente de estos lugares no tenía aprecio a creencias ajenas—, era el elegido de Padre Išš y el octavo de mi nombre, y, como decía la profecía, estaba destinado a hacer cosas grandes.

Quitándole importancia al asunto, me quité el arco y el carcaj apoyando ambos junto a una roca cercana.

Necesito limpiarme toda la sangre —dije con toda la naturalidad del mundo, mientras también deshacía el cinto al que ceñía mis dagas.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Dom Abr 03, 2016 12:45 pm

Vale. –Contesté con cierta inseguridad: Quería decir “Vale, espera”, pero no estaba seguro de si usar “espera” era adecuado en aquella situación, aunque no terminaba de entender el porqué de aquella duda. Normalmente usaba aquella palabra con regularidad, tal vez fuera porque me está preocupando tanto en no cagarla (¿Se dice así, ¿no?) que estaba limitando mi lenguaje.

Me acerqué a la camiseta blanca que yacía en la roca dónde había puesto anteriormente mi túnica y básicamente, la rompí, como quien parte una hogaza de pan. «Una camiseta menos», pensé, aunque no era de mis mayores preocupaciones: En la escuela conocía a un estudiante bastante agradable que estaría dispuesto a arreglármela. Y con un gesto mecánico, mojé el trozo de tela en el agua y volví hacía Anu.

Enséñame la herida. –Ordené. –Hay que limpiarla para evitar que se infecte. –Expliqué agitando la tela mojada. La verdad es que salpicó un poco, aunque no lo hice a propósito: Solía agitar cosas cuando hablaba, y aquello no era por Urd; era, ni más o menos, por una manía extraña únicamente y exclusivamente mía.

Ahora que lo pensaba, estábamos en una terma: Todo estaba repleto de agua. Cualquier lugar le hubiera servido para limpiarse la herida. Me sonrojé mirando aquel trozo de tela que hace unos segundos había formado parte de mi, ahora inservible y rota camiseta.

Vale. No hace falta que digas nada. Ya lo sé. –Dije rápidamente, casi sin vocalizar. Mi rostro se había teñido del color de la sangre que cubría el cuerpo de Anu: Mi estupidez no conocía límites.

¿Qué pensará de mí?, me pregunté azorado.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Anu-Anulan el Dom Abr 03, 2016 1:02 pm

Las acciones de Yil de las tres sombras me sorprendieron un tanto. Se acercó a la que supuse que era su camisa y la rompió sin mayor dificultad, y luego tomó uno de los trapos resultantes y los mojó en el agua del oasis ardiente, y luego se acercó a mí, diciéndome que le enseñase la herida. Lo único que hice fue mirarlo con algo de incredulidad, él dijo algo de limpiarla para que no pasase algo que no había oído en mi vida. Sí, iba a limpiarme, para eso me estaba quitando las armas y la ropa.

Yil pareció darse cuenta también. De la vergüenza se puso rojo como la sangre que me cubría y dijo varias palabras tan rápido que tropezaban con ellas mismas. No pude evitar reírme con bastantes ganas, pero quizá eso le haría sentirse mal. Opté por levantar mi brazo derecho, mostrándole un corte bastante profundo; seguramente, el peor de todos los regalos que me dejó el lobo blanco como la nieve —aunque, a decir verdad, no había visto la nieve, pero tenía una leve idea de qué era... era la cosa esa que hacía que los picos de las montañas fuesen blancos, ¿no?—, y hablé.

Aquí me hirió el lobo —dije. A fin de cuentas, acababa de romper una camisa blanca y limpia por mí, un desconocido, para limpiarme las heridas.

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Mensaje  Yil el Dom Abr 03, 2016 1:31 pm

Cuando habló, no pude evitar bajar mi mirada, sonrojarme más y musitar unas palabras que ni yo mismo entendí. Los dos entendíamos mi torpeza, pero él lo había disimulado bastante bien. Había interpretado sus palabras como un permiso para que hiciera lo que tenía que hacer, ignorando la extraña situación en la que nos encontrábamos.

Agarré su brazo con firmeza, pero sin apretar demasiado, y sin levantar la mirada, examiné la herida: No era grave pero no le dije nada, pues en aquellos momentos me sentía bastante indispuesto a hablar. Comencé a pasar el trapo sobre la herida con fuerza, limpiándola, aunque no sabía de qué: Conocía el procedimiento, pero no sabía el por qué.

¿Te du-duele? –Pregunté mientras apartaba el trapo para volver a ver la herida, sin mirarle a la cara en ningún momento por lo azorado que estaba: Apenas pasara el día, cicatrizaría, lo que era un alivio para mí. Cuando dijo que estaba herido, me esperaba que tuviera que darle puntos y aquello era algo que no hubiera sido capaz de hacer.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Anu-Anulan el Dom Abr 03, 2016 1:53 pm

Aunque intenté quitarle la vergüenza con mi oferta, no conseguí nada salvo hacer que se sonrojase aún más. Con la mirada baja, murmuró algunas cosas que no llegué a entender, pero luego acabó tomando mi brazo firmemente, y aún sin mirarme, miró la herida. Comenzó a frotarla con el trapo con bastante fuerza, preguntando luego si me dolía. ¿Y, qué iba a decirle?

No —otra vez, una respuesta monosilábica y de una sola palabra. Claro que no dolía: soy un guerrero, fuerte y valiente, elegido del padre Išš y el hijo del hijo del hijo del hijo de hijo del hijo del hijo de Anu el primero. Su sangre y gestas corren por mis venas. Que frotase con más o menos fuerza... eso no me dolía. Aunque no le mataría hacerlo un poco con delicadeza, ¿no? Si seguía así, capaz era de despellejarme.

Sin embargo, me dejé hacer, tranquilo y solemne. Cuando retiró el trapo ensangrentado, la herida no era nada más que un corte que ya se curaría y cicatrizaría con el tiempo. Le di las gracias, quitándome luego el cinto con las dagas y dejándolo junto al arco y el carcaj, y luego el peto de cuero con algunas perforaciones causadas por los colmillos del lobo, y luego... bueno, ya me entendéis.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Dom Abr 03, 2016 3:25 pm

Y en cuanto me quise dar cuenta, se estaba desnudando, delante de mí. No sabía qué hacer, apartar la mirada, irme u observarlo. Al final me decanté por dejar aquel trapo manchado de sangre sobre otra roca y me dispuse a imitarlo. Me alejé un poco de él, pues me iba a sentar sobre el suelo para quitarme con mayor facilidad las botas y; él de pie, yo a una altura considerablemente cerca de su… Bueno, la situación podía ponerse algo violenta.

Una vez que terminé de quitarme las botas, las tiré sobre “mi roca”, donde estaban sobre ella mis anteriores cosas. Después, me quité los pantalones y los dejé también sobre esta. No llevaba calzoncillos, así que estaba como dios me había traído al mundo. Observé mi cuerpo, nuevamente: El vello en mis piernas, en mis brazos, en mi pecho y en partes más privadas… Luego, dirigí mi mirada al cuerpo de Anu sin ninguna clase de pudor, y sinceramente, me gustó lo que vi. Y, noté como algo en mi interior se encendía, mi respiración se aceleró un poco, ligeramente.

¿Nos metemos? –Pregunté señalando al agua con mi mano derecha. Cabe decir, que pensé en cosas, cosas que me hicieron sacarme una sonrisa que logré censurar, pues hay mucho tipo de sonrisas, y aquella no era una que se debiera mostrar a primeras.

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Mensaje  Anu-Anulan el Dom Abr 03, 2016 6:52 pm

Y no hay mucho más que decir. Me desnudé sin muchos pudores, y dejé mi ropa en un oasis aún más pequeño para que se remojase, y poniendo sobre ella una piedra para que, por cualquier motivo, no se quedase sin ropa. Aunque no le molestaba ir desnudo, simplemente había situaciones en las que era mejor no presentarse como cuando le ungieron con los aceites benditos. La gente de este lado del charco era mucho más pudorosa que al otro, según había podido comprobar.

Por su parte, Yil de las tres sombras también se desnudó, aunque se alejó un poco para hacerlo. Me miró, yo le miré. La verdad, era un individuo curioso: era la primera persona que veía cuyo cabello era del color del fuego, del sol del atardecer, de las dunas por la mañana. Me recordaba a los leones de sus interminables arenas, terribles fieras. Una vez tuve que matar uno con solo una roca, una situación parecida a la de poco tiempo atrás. ¿Habría sido eso otra prueba del Padre Išš? Me sacó de mis cavilaciones su voz, preguntándome si entrábamos en la terma.

Asentí en respuesta y no tardé mucho tiempo en actuar. Primero una pierna, luego la otra, y luego me senté. La verdad, me arrepentía de haber entrado tan rápido en las aguas. Estaba bastante más caliente de lo esperado, pero era el elegido del Padre Išš, el agua caliente no me vencería. Comencé a frotar mi otro brazo tranquilo, esperando a que Yil también entrase.

Dime, Yil... ¿Dónde nos encontramos? —la pregunta era bastante estúpida, teniendo en cuenta a que no tenía ni idea de cómo era el mapamundi, pero al menos tendría un punto de referencia para saber dónde estábamos.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Lun Abr 04, 2016 8:25 pm

Pues… cerca de la Torre. –Respondí con cierta sorpresa mientras me metía lentamente en el agua. – En las montañas cercanas a la Torre. –Puntualicé. ¿Cómo podía estar tan tranquilo, cuando estaba perdido?

El agua estaba caliente, pero eso no evitó a que diera un suspiro de placer en cuanto me sumergí hasta la zona del pecho: No había sentido una sensación tan agradable en mucho tiempo. Entonces, me dirigí hacía Anu.

¿Qué es lo que buscas? –Pregunté, sencillamente. –Me refiero, cuando alguien va a un lugar, es porque busca algo: Una persona, una sensación, un tesoro, una experiencia…  cosas así; pero tú no sabes dónde estás, y eso no parece importarte mucho. –Expliqué con cierta duda y sin prepotencia: Era una explicación que más bien era una pregunta, que abría a una futura respuesta.

Estiré mis brazos y mis piernas mientras cerraba los ojos: La sensación era insanamente increíble, tenía la sensación de que podía dormirme en cualquier momento. Si no lo hice, es porque estaba hablando y porque tenia el suficiente auto-control para no hacerlo; pero me estaba costando.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Anu-Anulan el Lun Abr 04, 2016 8:35 pm

Torre. Otro concepto difuso. Había visto algunas, pero no entendía para qué servían (bueno, habían intentado explicármelo, pero no dejaban de ser una tienda de piedra sobre otra, y sobre otra, y así hasta que ya se cansaban de construirlas). Y hablaba de una «la Torre», por lo que supuse que debería ser una Torre especial. Oteé el horizonte tranquilo, y me parecía ver entre los árboles algo que no lo era, y que tampoco era una montaña o una nube. ¿Sería esa cosa la misteriosa la Torre?

Seguí limpiándome tranquilo, dándome por satisfecho con la escueta explicación que me dio Yil de las tres sombras. Estaba cerca de la Torre, pero sin punto de referencia ni mapa con el que guiarme, estar cerca de la Torre me daba un poco igual. La sangre se desprendía de mi piel sin mucha dificultad, tiñendo las aguas a mi alrededor de un color rojo-anaranjado, aunque el flujo del manantial que llenaba la terma y el agua que se escapaba por las grietas de una de los lados del la bañera de piedra natural evitaban que todo el agua se tiñese de rojo.

En aquel momento Yil me pregunta qué buscaba. Alcé la mirada; él continuó hablando, añadiendo más palabras a una pregunta completamente razonable (al menos, razonable para mí). Decía que no sabía dónde estaba, y tenía razón. Decía que no parecía importarme mucho, y tenía razón. Confiaba en que Padre Išš no me olvidaría, no a mí, su elegido, el octavo de mi nombre y de mi linaje.

No lo sé —y me encogí de hombros con tranquilidad, aunque luego seguí hablando—. Bueno, es mentira. Sí que sé qué es lo que busco, pero no sé qué significa —y sonreí. Me acerqué un poco más a Yil, aunque no demasiado, no queriendo molestarle en sus estiramientos—. ¿Sabes tú, Yil de las tres sombras, por casualidad, qué significa «naamuru»? ¿O...? —para la siguiente parte de la profecía tuve que concentrarme más, puesto que eran muchas palabras raras juntas—. ¿O «kalbi naa'ilu bet ibruq erbu»? Si es así, te agradecería que me lo dijeses.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Lun Abr 04, 2016 8:51 pm

Negué con la cabeza rápidamente con una pequeña sonrisa. En Urd tenía prácticamente prohibido sonreír, así que al salir y cuando comencé a hacerlo, empecé a cogerle el gustillo y lo hacía con bastante frecuencia, y en aquel estado tan placentero que me ocasionaba el agua caliente, las comisuras de mis labios se levantaban casi por defecto, mostrando siempre una pre-sonrisa.

Nunca había escuchado esas palabras. –Admití. –Aunque conozco un lugar, en la Torre, que está repleto de libros y documentos; a lo mejor podemos encontrar información allí… Creo que el lugar se llama «burdel», aunque no me hagas mucho caso. Cuando pregunté por su nombre, los alumnos que me respondieron lo hicieron entre risas y dándose golpes amistosos entre ellos. –Expliqué mientras movía la cabeza de lado a lado, mostrando una leve frustración: No me gustaba que no me tomarán enserio.

Y sin darme cuenta, mientras hablaba, me había acercado levemente hacía Anu. Apenas unos centímetros, pero cada vez que me daba cuenta, estábamos más cerca. «La corriente, que nos arrastra», pensé intentando apartar de mi mente ciertos pensamientos que habían inundado mi mente desde que nos habíamos desnudado.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Anu-Anulan el Lun Abr 04, 2016 9:20 pm

Yil no tenía ni idea de qué significaban esas palabras. No me sorprendía, pero nada perdía por preguntar. Continuó hablando, sonriente, sobre un lugar en la Torre repleto de libros y documentos. ¡Sé qué es un libro! Pero no me creo capaz de desentrañar sus misterios: solo se leer las runas sobre la Piedra de la Palabra y algunas más en las ruinas perdidas entre las arenas del Padre Išš. Decía que el lugar se llamaba burdel y, aunque me parecía haber escuchado la palabra con antelación, no era capaz de recordar ni dónde ni en qué contexto.

Hice con mis manos un cuenco y humedecí mi cabello con tranquilidad una y otra vez. A Yil no parecía molestarle mi interrogatorio.

¿Qué significan las tres sombras de tu nombre, Yil?

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Mar Abr 05, 2016 6:00 pm

Al preguntarme sobre las sombras de mi nombre, la sonrisa desapareció de mi rostro. Me puse serio, junté mis manos, entrelazando los dedos con cierto nerviosismo. Era un tema bastante peliagudo: No quería mencionar el nombre de Urd ni dar mucha información por mi propia seguridad y porque había una minúscula parte en mi interior, una parte que le pertenecía completamente a aquel lugar que me susurraba al oído que respetará la privacidad de Urd. Y había un tercer motivo: El dolor. Cuando algo es muy doloroso, cuando algo pesa mucho en el corazón de un hombre, no puede salir con facilidad, y lucha por quedarse siendo un secreto. Porque los secretos más dolorosos son los que con más intensidad guardamos, no por decisión nuestra, si no porque queman como el fuego y cortan como el cristal. Y los humanos nunca hemos aguantado muy bien el dolor.

La primera sombra es porque no me gusta cazar, mi segunda sombra porque soy alguien que se marchó y algún día volveré a hacerlo y la tercera sombra es porque soy el fuego, alguien que puede destruir cierto lugar que no puede ser destruido... –Expliqué rápidamente, nervioso .No quería entrar en detalles. – Y porque soy un calienta-hombres. –Añadí, aunque fue más una confesión. Los músculos de mi cara se tensaron, al igual que el de mis brazos. No fui capaz de mirarle a la cara.

El corazón me latía rapidísimo a causa del miedo: A veces las palabras pueden despertar ciertos recuerdos, y los míos no eran agradables. Y tenía miedo de que me mirará con asco, me insultará e hiciera aquellas cosas que hacían en Urd. Era, un hombre fuerte como un toro que a veces se movía por la lujuria, pero a pesar de todo, era un hombre que a veces vivía con miedo. Con miedo a volver ser rechazado.

En un instante, había pasado de una absoluta tranquilidad al miedo.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Anu-Anulan el Miér Abr 20, 2016 6:58 pm

No suelo ser una persona que se fija demasiado en las expresiones de los demás y en sus cambios, sus matices. No suelo fijarme si una sonrisita es sincera o no, o si es más intensa que hacía unos segundos... en fin. Esta vez sí me fijé, y me di cuenta que, nada más preguntarle sobre las tres sombras de su nombre, Yil borró la sonrisa que le decoraba su rostro. Pareció encogerse sobre sí mismo antes de hablar.

Y, a decir verdad, su explicación no me lo dejó muy claro.

Decía que su primera sombra era porque no le gustaba cazar y la segunda era porque un día se marchó y la tercera es porque es fuego y por ser calienta-hombres. Entorné la mirada, confuso, y me quedé en silencio. Él también, pero también bajó la mirada, como si le avergonzasen sus sombras. Ahora, he de ser sincero y reconocer que no sabía ni a qué se refería con lo de calienta-hombres ni qué son las sombras de su nombre, y estoy seguro de que hasta Padre Išš lo desconocería. Quizá no hubiese sido la mejor cosa que hice, pero continué con las preguntas:

¿Y qué son las sombras?

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Mar Ago 15, 2017 2:46 am

Noté la confusión en su rostro: la duda, el no entender algo. Cuando logré escapar de los frondosos bosques de Urd y entré en contacto por primera vez con la civilización —y comencé a entender aquellas cosas que hacían con los rostros— me sorprendí: los hombres se pasan la vida ocultando lo que su cuerpo, lo que sus caras intenta externalizar. Ahogan la risa, apagan las lágrimas o incluso intentan ocultar su ignorancia o el rubor de sus mejillas y así, durante toda una vida. No siempre, no todas las personas y no en todos los lugares, pero ocurría.

Pero antes de sorprenderme por como intentaban ocultar sus sentimientos con tanta liberalidad, me sorprendí de aquellas cosas que hacían con sus caras: entornaban sus ojos, ceñían sus labios y hacían cosas extrañas con sus rostros. Arqueaban las comisuras de sus labios hacía arriba para expresar felicidad y hacía abajo para expresar tristeza. Llegó un punto en que las personas poco expresivas me ponían nervioso, pues era incapaz de saber que sentían y por lo tanto, era incapaz de saber que decir ni que rostros usar. La cortesía y la educación son dos armas muy peligrosas, pero ambas son de doble filo: yo no era capaz de usarlas sin cortarme un poco.

En Urd aquellas cosas eran más sencillas: los sentimientos se basaban en la oralidad, no había apenas una manifestación física. Pero no me sorpendí porque lo que dijo me recordarse a una cadencia usada en Urd para expresar afecto. Realmente me sorprendí porque su rostro mostró confusión mientras su voz reflejó otra cosa que no conocía muy bien. Cuando una persona dice algo con el rostro, y dice otra cosa con la voz, me impresiona: es, como si tocasen dos instrumentos a la vez dos canciones distintas. Y en aquel momento, con mi manejo actual con el idioma y habilidad expresiva, abrí los ojos con una inusual inercia y tensé los labios. Mi rostro reflejaba una sutil sorpresa, impresión, y salió sola. Sabía lo difícil que era tocar un instrumento porque una vez, un artista me había dejado tocar su laúd durante unos escasos segundos: a lo mejor, si no hubiera roto tres de las cuerdas, me hubiera dejado tocar durante más tiempo. ¿Cómo esperaba que supiese que aquellas cuerdas fueran tan frágiles a mis dedos? Era mi primera vez con el laúd. Aquel artista me hizo pagarle las cuerdas, algo que hice porque su rostro se usaba cuando se muere alguien cercano y se es demasiado habil para ocultar las lágrimas. Aunque igualmente no me parecía un trato justo. Repito: no sabía que las cuerdas se rompían con tanta facilidad. Pero tampoco me parecía justo no hacerlo cuando significaba tanto para él.

Y como me sorprendió también lo natural que había salido aquella expresión, me rostro mudaron de la sorpresa a algo extraño, indefinido, algo que rozó lo cómico. Y estuve a punto de sorprenderme otra vez por mis repentinas reacciones faciales, pero decidí que eran demasiadas sorpresas seguidas y me puse serio. Además, la pregunta requería algo de seriedad: “—¿Y qué son las sombras?”.

Los nombres nos reflejan. Mi nombre me representa de la misma forma que yo represento a mi nombre —no sabía muy bien porque le estaba contando esto, bien fue por ser un calienta-hombres, bien fue por el sopor que me estaban produciendo los vapores de las termas—. Todos tenemos una sombra que nos acompaña a lo largo de nuestro camino. Mi nombre es yo, mi nombre tiene sombras. Vivimos sometidos a nuestras sombras, pues dicen quienes somos. Yo tengo tres sombras porque fui tres veces… —reflexioné sobre que palabra usar a continuación— malo.
›› Mi nombre no solo es yo. Es un ropaje, lo primero que se ve en mí. Y las sombras son el recuerdo de mi pasado, para que no olvide mis raíces —por algún motivo, recordé una vez que me metieron en una prisión por robar una manzana de unos jardines que no sabía que eran de alguien—. Son cadenas. A veces, pesan más de lo que debería pesar una sombra de la carne, pero son las que me merezco. Somos, al fin y al cabo, nuestras sombras.

Fue en aquel punto de la conversación, que me di cuenta de que no solo había hablado demasiado sino que había dado una información bastante explicita. Es decir, había hablado. También razoné que presentarse como “Yil” y mencionar mis sombras en una civilización que no las usaba había sido algo bastante estúpido, y era algo que había hecho desde un principio. A lo mejor, había sido un estúpido desde siempre y me acababa de dar cuenta en aquel momento, pero al menos, —para consideración mía— me había dado cuenta.

Pero no digas nada sobre esto. No sé si me buscan, pero si me buscan, es información importante para encontrarme. Es distintivo —zanjé, sencillamente. Como si aquello le bastara para comprender—.

Recalqué la palabra “distintivo” con las manos, como si encerrara algo muy grande con ellas y también lo hice porque era una palabra bastante complicada y me sentía orgulloso de haberla utilizado. Además, intenté poner una expresión amenazante pero debo de admitir que no me quedó demasiado bien. Me sentí como una especie de pez, tal vez use demasiado los labios: era una expresión compleja.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Anu-Anulan el Lun Ago 21, 2017 6:55 am

Mi pregunta pareció hacer que Yil de las tres sombras se sumiera en una profunda reflexión sobre la naturaleza del ser y el significado de la vida, o eso es lo que conseguí interpretar por su silencio y las raras expresiones que ponía en su rostro. Me hace gracia lo diferentes que somos, cómo su piel es tan clara y la mía es tan oscura y manchada por los ocres y blancos que forman los símbolos sagrados del linaje de Anu, símbolos tan viejos como el linaje mismo, tan viejos que se ha perdido su significado, aunque los hombres del linaje seguimos utilizándolos para decorar nuestros cuerpos y protegernos del mal. Sinceramente, no sé cómo de protectores pueden ser si el agua los emborrona y me los quita.

Quizá funcionan bien en el desierto, donde el agua es poca, y no en estas tierras tan húmedas, llenas de lagos y riachuelos. También me llama la atención el pelo de fuego de Yil; es la primera vez que veo a alguien con ese color de pelo y siento alguna tentación de tocárselo solo para comprobar que es real. En las arenas todos tenemos la piel oscura y el cabello oscuro, y ya viajando con el amanecer a mi derecha comencé a ver pieles y pelos más claros, pero nunca de ese color, que me recuerda a los grandes acantilados de arenisca anaranjada que delimita el territorio prohibido en el que habitan los Djinn, malditos por el Padre Išš.

Mientras Yil de las tres sombras estaba callado, aproveché para limpiarme la cara, el cuello y el pecho, frotando y enjuagando para quitarme los pigmentos. En un punto del proceso el pelirrojo puso una cara rara y comenzó a hablar de las sombras. Me explicó cómo su nombre era él y él era su nombre y su nombre era lo que él era y dice quién es. Hasta ahí le entiendo: Yo soy Anu hijo de Anu del sagrado linaje de Anu, elegido del Padre Išš. Nadie fuera del linaje puede llevar el nombre, así que estamos de acuerdo en aquello de que los nombres nos reflejan.

Luego dijo que vivía sometido a su nombre (de nuevo, algo comprensible: mi nombre es mi linaje y por ello estoy en tierras lejanas), y también dijo que el nombre es lo primero que se ve en él, su pasado y sus raíces. Somos sorprendentemente parecidos a la par que diferentes. Acabó pidiéndome que no le contara a nadie lo que acababa de decirme. Suponía que podía hablar con él sobre los nombres, ¿no? De nuevo, había puesto otra cara rara y había dicho algo de... cadenas. No sé qué significa esa palabra.

No sé si he entendido bien lo de las sombras, pero quizás es porque yo vengo de donde vengo. Tú vienes de donde vienes, y allá Anu del linaje de Anu no debe de significar nada, ¿no? —Me rasqué la barbilla con dedos blanquecinos, o de un gris tenue—. Yo a tu nombre no le he encontrado esos significados que dice que tiene, y esos significados no son las primeras cosas que me fijé, como supongo que lo harán tus gentes. La verdad es que lo que más me llamó la atención es tu pelo, nunca había visto a nadie con pelo de fuego, de arena, de arenisca. ¿Es común entre tus gentes? Si no, esa debería ser una de tus sombras. Es mucho más fácil de ver a primera vista —expliqué con una sonrisa.

La verdad es que he aprendido el idioma de esta región con bastante rapidez, pero es verdad que el sacerdote de pequeño me reñía porque hablaba mucho, y a menudo decía que iba a gastar todas mis palabras y que Padre Išš no me iba a dar más palabras y tendría que vivir el resto de mi vida comunicándome mediante gestos. Sinceramente, me parece una chorrada. ¿Por qué Padre Išš, que antaño bendijo mi linaje, me negaría a mí, Anu octavo de mi nombre, más palabras? ¡Si eso se las negaría al sacerdote!

Las gentes de esta región tiene costumbres muy raras para elegir los nombres y para diferenciar sus linajes: unos, según parece, toman el linaje de su profesión, y sus hijos hacen lo mismo. Otros toman el nombre de su padre, que a la vez tomó el nombre de su abuelo, que a su vez tomó el nombre de sus padres. Algunos comparten el nombre del linaje pero no el nombre.

Entre mis gentes —comencé a explicarle, apoyando mi espalda contra la pared de la cuenca— la costumbre no es tener nombres. Padres y madres e hijos e hijas pertenecen a un mismo linaje y son llamados por su linaje. Si Yil fuera un linaje, tu padre sería padre Yil, tu madre sería madre Yil, y tú serías hijo Yil. Cada uno, bajo los auspicios de Padre Išš, puede intentar fundar su propio linaje. No todos lo consiguen —me encogí de hombros. Padre Išš, que se comunica con nosotros mediante designios en tiradas de rocas y huesos y en las entrañas de los camellos, a veces encomendaba misiones extrañas, como pasar un año saltando a la pata coja—. Mi linaje es la excepción, pues los hombres llevamos el nombre Anu, además de pertenecer al ilustre linaje.

» Hace muchos muchos años, Anu el primero vino guiado por Padre Išš desde las tierras en las que se pone el sol en un momento de gran necesidad. Una gran bestia de nueve cabezas y cuatrocientos ojos vagaba por sus arenas y se comía a sus habitantes, así que Padre Išš le encomendó a Anu, primero del nombre, derrotarla. Consiguió cortarle ocho de las nueve cabezas antes de que la bestia escapase. Anu el primero se ungió con la sangre de la bestia, que luego convirtió en un oasis gracias al que han sobrevivido mis gentes, y pronunció un juramento.

» Lo hizo en un idioma extraño y desconocido por todos, así que sabe con exactitud qué juró hace tanto tiempo, pero los sacerdotes, al realizar los ritos adivinatorios con las cabezas de la bestia, descifraron que tenía algo que ver con el octavo que portara el sagrado nombre. Es decir, yo —Sonreí e hinché mi pecho orgulloso durante unos instantes, aunque luego negué con la cabeza antes de continuar hablando—. Sin embargo, no sé lo que se supone que he de hacer, aunque sospecho que he de acabar lo que comenzó mi tatara... tatara... tatara... tatarabuelo. ¿Es así como se dice? Los términos para la familia son muchos más en mi lengua natal que en la que se habla en este lugar.

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Re: Es tocar el agua, y olvidarme de todo. (18+)

Mensaje  Yil el Jue Ago 24, 2017 12:31 am

Escuché todo, y fue complicado: aquel hombre hablaba mucho y de una forma tan poco pausada que me costaba seguirle el ritmo. Cuando pensaba que había terminado de hablar y estaba a unos escasos segundos de intervenir, volvía a hablar. A veces, no solo era complicado seguirle por todo lo que decía, sino por la forma en que lo hacía: a veces, en algún momento de la conversación uso alguna palabra que no había escuchado nunca, o utilizo algunas estructuras de alguna determinada manera que me confundieron un poco, o al menos me sorprendieron. Respecto a las palabras que no entendía, decidí guiarme bajo la tenue luz del contexto, esperando no equivocarme.

Al final, cuando dio fin a aquel monologo puse cara de intensidad. Me eché hacía atrás, tensé mis cejas y sonríe con cierta dureza, como si todo mi rostro hubiera sido golpeado por el viento, y este, hubiera sido molde en aquellas manos etéreas, arqueando todas mis acciones haca atrás. Luego, la risa brotó de mi pecho y de mi garganta: tres hondas y sinceras carcajadas furtivas. Tenía los ojos cerrados, pero intentaba taparme la cara con una mano mientras miraba hacia arriba, desviando la mirada hacía un lado. A pesar de que había sido frustrante que no parara de hablar —porque me dificultó el proceso de entenderle, panda de mal pensados babeantes—, también me hizo gracia. Me hizo una pregunta que no me dejó responder y llegó un punto en que me comenzó a contar una historia y parecía tan absorto en ella, que por un momento pensé que me podría haberme levantado, haberme abalanzo sobre él y hacerle cosas salvajes y hubiera proseguido con la historia de su familia sin inmutarse. A lo mejor si le hubiera besado, solo me hubiera apartado mis labios de los suyos para seguir hablando.

Supuse que estaría muy orgulloso de quien era, aunque por lo que me había contado, no podía reprochárselo: yo también estaría muy orgulloso de quien era si en vez de llamarme Yil, me llamase Anu.

Así que, me reí. A día de hoy, no sé muy bien porqué lo hice. A lo mejor fue por aquella idea tan bruta que se había cruzado por mi mente, o por algo lingüístico o… No sé. A día de hoy, he cambiado mucho: a lo mejor, simplemente me hizo gracia que hablara tanto.

Cuando me tranquilicé, le miré seriamente, un poco avergonzado por mi reacción y le pedí disculpas por haberme reído. Creo, que en aquel momento, tampoco sabía el motivo de mi risa. Pero me sentí bien: no estaba acostumbrado a reírme y supongo que por las diferencias culturales, tendía a hacerlo en las situaciones de las que menos se esperan una carcajada.

Es que hablas mucho —reconocí, ladeando mi cabeza como un perro y sonriendo como un hombre—. Pero no pasa nada, no hay problemas. Es que más complicado para mí —expliqué rápidamente—.

Me acomodé un poco el suelo en el que estaba sentado y desnudo —y mojado— porque me estaba comenzado a doler el culo de estar en la misma posición. Al acomodarme, se me clavó una piedra en la planta del pie y la aparte rápidamente de una patada. Puse una mueca de dolor.

Respecto a mi pelo… Somos más pelirrojos que aquí y supongo que más de donde tu eres. Si no me equivoco, en estas tierras se quemaban a las personas con este color de pelo —me agarré un mechón de pelo para ilustrar la explicación—, así que no hay muchas familias así. Ahora, se hace, pero menos. Creo —añadí—. Es más, uno de mis primeros nombres fue Lio porque al nacer, ya tenía unos pocos cabellos rojos —hice una pequeña pusa para tragar saliva—. Lio significa león.

Supongo que ya no me importaba hablarle de Urd siempre que no fuera muy explícito. Después de haberle explicado lo de las sombras, aquella información no era tan importante.

Es bonita la historia de los linajes de tu gente. Le da mucho valor a la sangre, pero es raro —zanjé, sin detenerme mucho en el tema—. Y si, te entiendo. Aquí son muy raros con los miembros de la familia —me refería a su nominación, pero en aquel momento, mi lengua no daba para mucho más—. Espero que tengas suerte con tu misión.

Dicho esto, no sabía que decir. Me había parecido interesante su historia, pero no estaba acostumbrado a hablar tanto y no sabía si esperaba que yo hablase tanto como él, así que me sentí nervioso. Me acaricié con una mano el pecho, jugando con los pelillos que lo adornaban, haciendo circulitos con el dedo índice a veces, otras simplemente me limitaba a tocarme el pecho, gozando de la calidez de las termas.

Me volví a acomodar. Por suerte, no me clavé ninguna piedra durante el proceso.

Yo estudio en La Torre. Allí hay un buen burdel. Cuando quieras, puedo llevarte para que puedas buscar información —expliqué—, pero no ahora. Ahora agua —puse una expresión de felicidad excesiva, como dando a entender que aquel momento era tiempo para disfrutar. Me limité a sonreír exageradamente—.

Luego, cerré los ojos para disfrutar del agua. Después de varios segundos, recordé una cosa que había querido preguntarle y abrí los ojos.

Por curiosidad, ¿cuánto tiempo llevas aquí? ¡Hablas muy bien el idioma! —exclamé intentando poner una cara de sorpresa —. Yo llevo 3 años, creo. Pero aún hablo muy mal. Muchos errores y mucha confusión —Reconocí.

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