La Torre
Bienvenidos a La Torre, un foro de rol progresivo basado en las Crónicas de la Torre, trilogía escrita por Laura Gallego García.

¡Atención! ¡Ninguno de los contenidos de este foro es real!

PNJ de Liara

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

PNJ de Liara

Mensaje  Liara el Vie Jun 17, 2016 12:22 pm

Índice de PNJ de Liara

-Ambientación y trasfondo:

-Garreth Baldrick
-Gorn Barbafuego

-Compañeros:

-Carmesí
-Perla


-Trama personal:

-Erivelet
-Yaren


Última edición por Liara el Dom Oct 02, 2016 1:39 pm, editado 6 veces
avatar
Liara
Humana

Nombre : Liara
Escuela : Guardiadragones del Mar.
Bando : Neutral
Condición vital : Viva
Rango de guerrero : Aprendiz de armas a distancia(arco)
Clase social : Pueblo Llano
Mensajes : 44
Fecha de inscripción : 01/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: PNJ de Liara

Mensaje  Liara el Mar Ago 09, 2016 12:25 pm

Ficha de Carmesí

♦ Nombre y apellidos: Carmesí

♦ Sexo: Femenino

♦ Edad: 11 años

♦ Condición vital: Viva

♦ Raza: Caballo.

♦ Descripción física:

Carmesí:

Carmesí es una yegua de tamaño medio y de blanco pelaje largo, no obstante su crin y su cola son de un tono grisáceo oscuro, lo que desentona con el resto de su cuerpo.

Sus grandes ojos, de un profundo color café, aparentan cierto recelo, dando a entender que es una yegua un tanto asustadiza (aunque eso no coincida realmente con su forma de ser).

Como rasgo característico puede observarse como una de sus patas, la trasera izquierda, tiene una pequeña mancha negra.

En cuanto a las bridas y riendas, Liara suele cambiárselas a menudo, optando por los tonos dorados y rojizos plasmados en diversos estampados.

♦ Descripción psicológica: Si hay algo que describa a Carmesí es su templanza para las situaciones inciertas.
Compañera de aventuras de Liara, ha terminado por acostumbrarse a su modo de vida y a actuar en consecuencia dependiendo del contexto en el que se encuentre.

Quizá por todo ello suele chocar su carácter templado y tranquilo, tan alejado del de su ama.

Por otro lado, a fuerza de la cantidad de problemas en los que la pelirroja la ha metido, parece haber aprendido una especie de lenguaje con la mirada que hace que ambas comprendan perfectamente lo que quieren decir.

No obstante a todo lo anterior parece sentir devoción por su dueña y, a pesar de sus desmanes, la sigue fielmente allá donde vaya. Prueba de ello son las situaciones en las que, por diversas razones, han acabado separadas, provocando en la yegua estados de gran tristeza y negándose a ser montada por nadie que no fuese Liara.


♦ Historia:
Cría de Noche, el mejor caballo de carreras, y Dama, la yegua más fuerte de la familia Thannaris, Carmesí fue recibida con gran alegría por todos sus miembros, especialmente por Gestiel Thannaris. Por todos menos uno, por supuesto.

Incluso al ser uno de sus primeros recuerdos, todavía puede vislumbrar cierta cara pecosa enmarcada por una larga y desordenada cabellera pelirroja observándola de refilón, con aires de superioridad, mientras mantiene una conversación fría con su padrastro y con el que suponía era el mozo de cuadras.

Ella había sido el regalo de su cumpleaños número trece.

A pesar de ese recibimiento por parte de su (ya desde entonces) ama, no tardó en comprender que aquella niña estaba incluso más perdida que ella, que casi acababa de nacer. Desde entonces se propuso protegerla y ayudarla en todo lo posible.
Carmesí fue criada para ser, ni más ni menos, la mejor. Tanto su velocidad como su aguante la caracterizaron gracias a los intensos entrenamientos que recibió.

Sin embargo, su situación empeoró cuando su ama desapareció durante un año y Gestiel Thannaris ya había muerto. La madre de Liara, que odiaba todo aquello que tuviera que ver con su hija, ordenó que aquellas sesiones terminasen, condenando a Carmesí a una vida aburrida y haciendo que sus fuertes patas se resintiesen al no poder estirarlas en campo abierto.

Podía recordar como el caballerizo, un joven llamado Lank, la había sacado a escondidas de los establos, algo que se complicó por su terrible estado. Pero fue cuando pudo reunirse con Liara de nuevo cuando estas dejaron de responderle y cayó al suelo, en medio del puerto, en una mezcla de emoción y debilidad.

Durante los siguientes meses, la pelirroja se encargó pacientemente de sus cuidados. Podía sentir como la culpa por haberse marchado de la noche a la mañana la atormentaba, a pesar de no expresarlo con palabras. Quizá por ello, para evitar que se sintiese de tal modo, Carmesí puso todo su empeño en recuperarse pronto.

El resto de su historia es tan variopinta y surrealista como los desmanes de su ama. A estas alturas cree haber visto y vivido todo lo que una yegua puede ver y vivir, desde persecuciones hasta situaciones donde el sigilo es el único aliado, desde la peor de las crueldades hasta la mejor de las bromas.

Nada parece sorprenderla ya.

Al menos por ahora.

♣ Gustos y aficiones:

-Los terrones de azúcar.
-Las zanahorias.
-La sal.
-Correr por campo abierto.

♣ Cosas que detesta:

-Las multitudes.
-A Liara borracha.
-Los ratones.
-Las uñas de Perla clavadas en su trasero (se da tantas veces que es casi obligación ponerlo).
-A los/as aduladores/as que halagan a Liara.

♣ Virtudes y defectos:

-Virtudes:
·Su templanza.

-Defectos:
·Si ve un ratón se vuelve loca y su templanza sale por la puerta.

♣ Manías:

-Le gusta dormir cerca de otros seres debido al tiempo que pasó en soledad cuando se ordenó que se la aislara.

♣ Curiosidades:

-Si no está de acuerdo con algo... relincha.

♣ Objetivos y metas:

-Conseguir volver a ser la de antes.
-Conseguir que Liara siga viva por lo menos un par de años más, con eso se dará por satisfecha.

♣ Otros datos de interés:

-En la actualidad, a pesar de no haber alcanzado el mismo estado de años atrás, es una yegua resistente y lo suficientemente rápida para escapar de los peligros que puedan asolar el camino.


Última edición por Liara el Dom Ago 21, 2016 9:09 pm, editado 1 vez
avatar
Liara
Humana

Nombre : Liara
Escuela : Guardiadragones del Mar.
Bando : Neutral
Condición vital : Viva
Rango de guerrero : Aprendiz de armas a distancia(arco)
Clase social : Pueblo Llano
Mensajes : 44
Fecha de inscripción : 01/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: PNJ de Liara

Mensaje  Liara el Miér Ago 10, 2016 12:27 am

Ficha de Perla

♦ Nombre y apellidos: Perla

♦ Sexo: Femenino

♦ Edad: 7

♦ Condición vital: Viva

♦ Raza: Gata

♦ Descripción física:

Perla:

Perla es una gata callejera de largo pelo negro e intensos ojos verdes de un tono similar al de su ama.  

Su pelaje, desmarañado, presenta pequeñas clapas en diversas zonas de su cuerpo, entre ellas en la cola, el costado derecho y el abdomen. También tiene una cicatriz en el lado posterior de su oreja izquierda.

♦ Descripción psicológica: Perla se presenta como una gata irascible, agresiva y poco sociable. Aquellos que han tratado de tomarla en brazos alguna vez desistieron en su intento tras sentir el punzante dolor de sus uñas clavadas en diversas zonas de su cuerpo.

Y aún así, la gran mayoría coincide en que peor que sus arañazos son sus mordiscos, pues clava de tal modo los colmillos que es tarea ardua desembarazarse de ella y, normalmente, el suplicio suele terminar cuando esta se cansa de mantener su boca abierta.

No obstante, si en algo se nota de quien es mascota, es en su grado de manipulación. No dudará en mostrarse atenta y cariñosa si tiene ganas de pegarle un buen manotazo al primer bobalicón que se cruce, tampoco si de ese modo consigue captar la atención de Liara, mostrándose amable con aquellos con los que la pelirroja llegue a cierto grado de confianza, para clavarle los dientes en cuanto la joven se dé la vuelta con el fin de generar situaciones incomodas.

No obstante muestra confianza en Carmesí, con la que suele acurrucarse todas las noches para dormir, y en Liara, a la que sigue incansablemente, en muchas ocasiones para fastidio de esta.

♦ Historia: Desde el día en que nació, Perla solo conoció el lenguaje de la miseria y de los golpes que otros le propinaban.

Lo primero que recuerda es un callejón oscuro, repleto de basura, amontonándose con el resto de sus hermanos para conseguir alcanzar uno de los pezones de su madre, hambrienta. Lo siguiente que su mente alcanza a vislumbrar es a esta misma, colgada por el cuello por un tipo seboso al que la situación parecía hacerle mucha gracia, pues tanto ella como sus hermanos, apenas de unas semanas, trataban de salvarla de algún modo, en vano.  

Tras aquel suceso, los gatitos se habían dedicado a vagabundear por la ciudad, buscando los restos que otros no quisieran, peleando con otros animales por un trozo de comida.

Con el paso de los meses todos se habían separado, algunos murieron y otros, simplemente, desaparecieron. Pero Perla permaneció siempre en aquel callejón sucio cercano al puerto, aprendiendo a base de palos.

El día en que su vida cambió, se encontraba durmiendo bajo los tenues rayos de la luna llena que lograban alcanzar su rincón predilecto, rodeada de la basura mullida que le servía de cama. De repente se vio rodeada por un grupo de niños andrajosos, la mayoría de ellos con un bate en la mano. A pesar de sus intentos por escapar, y conseguir hincar sus dientes en la pierna de uno de ellos, uno de sus golpes acertó en su oreja izquierda, provocándole una sordera total en dicho oído. Y no obstante, lo peor estaba aún por llegar, pues el que parecía el cabecilla portaba un frasquito con un líquido transparente que no dudó en verter sobre ella. Ácido. Perla todavía tiene grabado en su mente el dolor que le provocó aquello, quemándole parte de la piel mientras se retorcía tratando de zafarse de sus agresores.

Pero en aquel momento una sombra cruzó la calle e increpó a aquellos críos, incluso les propinó algunos golpes y les persiguió un trecho cuando estos huyeron asustados.

Cuando la persona que la había salvado se bajó la capucha y se agachó cerca de ella para observar sus heridas, le quedó grabada la cabellera pelirroja intensa que colgaba por un costado. A pesar del dolor sufrido por el ácido, este no había llegado a dañarle ningún órgano vital y, aunque le costaba caminar, no le era imposible, por lo que aquella figura se había vuelto a subir la tela negra para ocultar su cabeza y se había marchado, sin más.

Sin embargo, no fue la única vez en que vio ondear al viento aquellos mechones cobrizos. Y, para frustración de Liara, desde aquel día comenzó a seguirla allá dónde fuese. Aquel fue su objetivo a partir de entonces: seguir cada uno de los pasos de la mujer de cabellos de fuego. Su salvadora. Su nueva madre.

Y aunque la gata no lo supiera, Liara no estaba ahí de casualidad. Se encontraba realizando pequeños encargos que requerían de absoluto sigilo y rapidez, con lo que Perla entorpecía cada uno de sus pasos. Mil y una veces había intentado la joven apartarla de su lado, pero aquello era francamente imposible.

Y desde entonces, allá donde va la joven pelirroja, puede verse a una gata con muy malas pulgas rondando cerca. Puede decirse que Liara se ha convertido en su dueña... sin que ella misma haya prestado consentimiento.

♣ Gustos y aficiones:

-Clavar sus uñas en el trasero de Carmesí.
-Descansar entre trapos viejos y usados cuando tiene ocasión.


♣ Cosas que detesta:

-A las personas en general.
-Que la peinen o traten de asearla.
-Los recipientes que contengan líquido.


♣ Virtudes y defectos:

-Virtudes:
·
·
·
·
·Y muchas más.

-Defectos:
·Se irrita con facilidad.
·No soporta a la gente.
·Muchas veces es un engorro para su dueña.
·Araña.
·Muerde.
·Bufa.



♣ Manías:
-La mayoría de las noches duerme cerca de Carmesí, a no ser que Liara se asiente durante un tiempo en un mismo sitio (cosa poco frecuente), momento en el que busca un lugar cerca de su cama donde acurrucarse.
-Suele clavarle las uñas en el trasero a Carmesí cuando Liara se entretiene conversando con cualquiera subida a la yegua, lo que provoca que esta alce sus dos patas delanteras, dolorida, y si el interlocutor está cerca caiga al suelo; si no lo está por lo menos se queda con la satisfacción de haber provocado cierta incomodidad en él.
-También se las clava a veces porque sí.

♣ Curiosidades:
-Liara le puso Perla porque la noche en que la encontró apaleada debía robar un collar de perlas por un encargo y además, debido al placer que le produce que el resto del mundo no entienda por qué hace lo que hace, lo ve un nombre totalmente apropiado ya que la gata es todo lo contrario a las perlas blancas a las que todo el mundo está acostumbrado (y el hecho de que las perlas negras sean una rara excepción lo hace un nombre todavía más interesante para ella).

♣ Objetivos y metas:
-No perder de vista a la humana escurridiza.

♣ Otros datos de interés:
-Perla dio a luz a un minino cuando tenía 2 años. Un día en que salió a buscar comida para ella y creía haberlo dejado a buen recaudo encontró a su regreso que este había desaparecido. No volvió a saber de él.
avatar
Liara
Humana

Nombre : Liara
Escuela : Guardiadragones del Mar.
Bando : Neutral
Condición vital : Viva
Rango de guerrero : Aprendiz de armas a distancia(arco)
Clase social : Pueblo Llano
Mensajes : 44
Fecha de inscripción : 01/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: PNJ de Liara

Mensaje  Liara el Sáb Ago 27, 2016 2:20 am

Ficha de Garreth Baldrick

♦ Nombre y apellidos: Garreth Baldrick

♦ Sexo: Masculino

♦ Edad: 27

♦ Condición vital: Vivo

♦ Bando: Neutral

♦ Raza: Humano

♦ Profesión: Aventurero, guerrero (espadachín-duelista) y comerciante.

♦ Clase social: Pueblo llano (Burguesía)

♦ Descripción física: Garreth es un hombre de mediana edad e intensos ojos marrones. Su oscura y ondulada melena suele ir recogida en una elegante coleta, que junto con su cuidada y recortada barba, acompañada de un puntiagudo y espeso bigote, le da un aire de soberbia. Tiene una faz angulosa con rasgos atractivos, a pesar de la lívida cicatriz que surca el puente de su nariz y su pómulo izquierdo.

Spoiler:

♦ Descripción psicológica: Hombre lúcido con una confianza absoluta en sí mismo, Garreth es un arrogante zanthenés con un agudo y perspicaz ingenio. Garreth es obstinado, nostálgico y sensible, pero también impredecible, egoísta e inteligente, con un humor seco y sarcástico. Pero por encima de todo, Garreth es un oportunista. Todo lo que hace y dice es en pos de sobrevivir y prosperar, impulsado por su enorme ambición.

Tiene una personalidad muy carismática, queriendo siempre salir de situaciones difíciles mediante el diálogo en lugar de la violencia. La oratoria es el mayor don de Garreth, capaz de convertir a enemigos potenciales en aliados, pues prefiere no matar a alguien siempre que lo pueda manipular para servir a sus intereses.

Garreth no se considera un hombre de armas, y por lo general prefiere evitar el combate directo, aunque es diestro en el uso de armas ligeras. Además, sostiene su estoque con la gracia de un espadachín, por lo que se puede suponer que es un formidable adversario. Tiene una lívida cicatriz, de la que suele contar una historia distinta cada vez que se le pregunta.


♦ Historia: Garreth nació y creció en los peores barrios de la República de Zanthé. Sus primeros recuerdos son de una infancia malgastada en las calles, mendigando y robando. Abandonado por su madre en la calle, aprendió temprano a sobrevivir. Así fue hasta que un día fue acogido en un orfanato. Los siguientes años los pasó entre otros niños con los que nunca llegó a integrarse, escapando con frecuencia para esconderse en los carromatos de mercaderes que partían hacía otras regiones de Garnalia. Allí pasaba horas en los muelles, observando zarpar los barcos, que se desvanecían en el horizonte.

Con los años, Garreth llamó la atención de un renombrado artesano que lo sacó del orfanato y tomó como aprendiz de cerrajero. Este hombre, que otrora fuera su mentor, lo instruyó en su oficio, además de esgrima, tasación, cartografía y navegación. Con el tiempo, también estuvo al servicio de un acaudalado burgués que disponía de una pequeña flota comercial, en la que vio una oportunidad, al timón de uno de estos barcos, para llevar a cabo sus primeros flirteos con el contrabando. Arrogante como era, tensó la cuerda más de lo debido y fue descubierto y repudiado, teniendo que dejar atrás la ciudad que lo vio nacer, todo un pasado, y a su amigo y mentor. Lo único que no dejó atrás fue el barco que había usado y pensaba seguir usando para delinquir.

La estrepitosa partida de Garreth le llevó a la ciudad de Las Piras, donde creía que sus captores no podrían encontrarlo. Fue ahí donde conoció a Liara, un espíritu afín con el que compartiría aventuras, buenos momentos y las últimas botellas del mejor vino de su anterior patrón, otra libertad que se tomó antes de despedirse.

Navegaron juntos largo tiempo, hasta que Liara, en uno de sus delirios hizo naufragar su propio barco poniendo en peligro a todos los integrantes de la tripulación. Garreth, consciente de sus delirios, nunca había imaginado un resultado semejante, y temiendo por su propia nave, decidió poner rumbo por un tiempo en dirección opuesta, fuera cual fuera la que la pelirroja tomara.

Y desde entonces, navega por los mares, en busca de aventuras y promoviendo el comercio, sabiendo apreciar ambas caras de la moneda, la convencional y la ilícita.

♣ Gustos y aficiones:

-El mar.
-Las ropas elegantes.
-El arte y la música.
-El buen vino.

♣ Cosas que detesta:

-Estar condicionado por su entorno y no al revés.
-Que las cosas escapen de su control o se salgan del cauce de sus designios.

♣ Virtudes y defectos:
-Virtudes: cariño por los niños, oratoria, perspicacia, inteligencia, ambición.
-Defectos: arrogancia, egoísmo.

♣ Manías:
-Suele portar un sombrero de ala ancha.

avatar
Liara
Humana

Nombre : Liara
Escuela : Guardiadragones del Mar.
Bando : Neutral
Condición vital : Viva
Rango de guerrero : Aprendiz de armas a distancia(arco)
Clase social : Pueblo Llano
Mensajes : 44
Fecha de inscripción : 01/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: PNJ de Liara

Mensaje  Liara el Sáb Ago 27, 2016 2:25 am

Ficha de Gorn Barbafuego

♦ Nombre y apellidos: Gorn Barbafuego

♦ Sexo: Masculino

♦ Edad: 472 (Aparenta unos 50)

♦ Condición vital: Vivo

♦ Bando: La Diosa

♦ Raza: Enano

♦ Profesión: Guerrero (Hacha y escudo), herrero y orfebre

♦ Clase social: Baja nobleza

♦ Descripción física: Gorn es un robusto enano de amplios hombros y porte regio, con el rostro surcado de cicatrices, legado de su agitada vida como guerrero errante y mercenario. Su cabello es de un rojo flameante, al igual que su larga barba, cuidadosamente anillada con sortijas de oro en tres gruesas trenzas que suele llevar prendidas de su ancho cinturón. Su semblante es ceñudo y su nariz ha sido rota tantas veces que no puede hacer uso de ella, volviendo su respiración pesada y ruidosa. Si se lo observa con atención se puede apreciar una lívida cicatriz que surca su cara por debajo de su barba desde su ojo derecho hasta la mandíbula, recuerdo de una encarnizada batalla.

Spoiler:

♦ Descripción psicológica: Testarudo y orgulloso, con un sentido del humor un tanto ofensivo para quienes no le han dado las confianzas que él suele tomarse. Desconfía de la magia y desprecia a aquellos que no luchan de frente así como otras malas artes como el hurto o el embuste, y solo atiende a la ley cuando la considera justa desde su criterio, lo que puede ocasionarle problemas con la autoridad.

♦ Historia: Gorn desciende de una línea leal a los Ündurkrun y creció en el seno de un clan de tradición guerrera. Era un trabajador incansable, que había mostrado una mano firme en la herrería y un valor constante en la batalla. Se formó con las historias del glorioso pasado de su pueblo, que le han dotado de un enorme orgullo.  

Además de sus habilidades en combate, Gorn es un consumado herrero y orfebre. Es por ello que no ha abandonado el hogar que lo vio nacer y se dedica a perfeccionar su arte. Fue su renombre el que cruzó el umbral del subsuelo por él, llegando a muchos oídos, entre ellos los de Liara, que vio una lucrativa oportunidad.  

Así pues, fue mientras trabajaba con complicados diseños para probarse a sí mismo, que irrumpió la pelirroja en su herrería, presentándose como la  hija desvalida de un valeroso orfebre humano que murió haciendo lo que más amaba y sin ver cumplido su deseo de que su sucesora  heredase el oficio que le era tan preciado.

Probablemente, si Liara no se hubiese presentado de tal modo, Gorn jamás hubiese accedido a instruirla. Pero la actuación de la joven fue tan convincente que conmovió al enano y le enseñó a manufacturar piezas sencillas pero de igual belleza y valor.

Y del mismo modo que apareció, llegó un día en que la joven marchó, no sin antes haber desarrollado un cariño paternal en el ceñudo artesano.
En memoria de este vínculo, y dada la similitud de tono en los cabellos de ambos, Liara con frecuencia utiliza el apellido Barbafuego como propio, generando confusión y perplejidad entre las víctimas de sus desmanes.  

♣ Gustos y aficiones:
-Cerveza.
-Batallas.
-Armas y joyas.
-Arquitectura enana (sólida y estática).
-Jabalíes (tanto de montura como de alimento).
-Montañas y climas fríos.

♣ Cosas que detesta:
-Magos y ladrones por igual.
-Arañas.
-Anomalías como la licantropía, el vampirismo y la nigromancia.

♣ Virtudes y defectos:
Virtudes: honor, valor, lealtad, compromiso, rectitud, disciplina, perseverancia.
Defectos: terquedad, avaricia, intolerancia, tiene gran cantidad de prejuicios.

♣ Manías:
-Mesarse las barbas.

♣ Curiosidades:
-Dada su impulsividad, cuando toma confianza, tiende a ser brusco en sus maneras.
-Posee un jabalí llamado Ariete como montura, al cual jamás se comería. Ha sobrevivido a muchas batallas junto a él.
avatar
Liara
Humana

Nombre : Liara
Escuela : Guardiadragones del Mar.
Bando : Neutral
Condición vital : Viva
Rango de guerrero : Aprendiz de armas a distancia(arco)
Clase social : Pueblo Llano
Mensajes : 44
Fecha de inscripción : 01/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: PNJ de Liara

Mensaje  Liara el Vie Sep 30, 2016 12:17 am

Ficha de Erivelet

♦ Nombre y apellidos: Erivelet Thannaris (apellido por matrimonio)

♦ Sexo: Mujer

♦ Edad: 41

♦ Condición vital: Viva

♦ Bando: El Dios

♦ Raza: Humana

♦ Profesión: Vinicultora (tras la muerte de su marido pasó a controlar el negocio de los vinos) y maga oscura.

♦ Clase social: Alta burguesía

♦ Descripción física: Erivelet es una mujer madura que aparenta tener menos edad de la que tiene realmente. No muy alta y de figura más bien sinuosa, es una dama atractiva que llama la atención allá donde va por su porte regio.
Sus largos cabellos pelirrojos suelen estar recogidos en un complicado y elaborado moño, al que añade con distintos adornos, incluidos elegantes sombreros. Sus ojos, de color ambar, son un tanto rasgados, lo que hace que su expresión se torne aún más severa.
Suele vestir con elegantes vestidos de tonos púrpuras o granates, siempre ribeteados con hilo negro de la más alta calidad.
Spoiler:

♦ Descripción psicológica: Erivelet puede definirse como una persona traicionera, falsa y cruel. Quizá se deba a los largos años que pasó en la miseria.
En cualquier caso, su temperamento frío y calculador esconde tras de sí un ansia de poder irrefrenable.
Su gran pasión es observar como toda la sociedad que la rodea cae completamente engañada a sus pies, fingiendo ser una dama respetable y de tradiciones puras de Garnalia Central; pero en realidad busca cualquier resquicio que pueda aprovechar para subir un escalafón más en su posición.
Además, debido a ciertas compañías, acabó convirtiéndose en maga oscura. Su objetivo es llegar a ser Nigromante y obtener un poder absoluto.

♦ Historia: Erivelet nació en Las Horcas, en uno de sus barrios marginales. Fue abandonada a los pocos meses de nacer junto a su hermana Suila, unos años mayor que ella. La joven contaba con dotes mágicas, pero nunca se interesó por su aprendizaje.
Con el tiempo, mientras que su hermana trató de ganarse la vida limpiando y arreglando ropa de personas de mejor posición, Erivelet optó por el camino que vio más fácil: la prostitución.
Fue así como, con 18 años, conoció a Yaren, un atractivo joven, rubio y de ojos verdes, que prometió sacarla de aquella vida y llevarla lejos de allí. Por aquel entonces, todavía le restaba algo de inocencia, y cayó perdidamente enamorada de él.
Sin embargo, poco duró la fantasía. Aquel hombre no tardó en marcharse sin despedirse… y sin pagarle los cobros pendientes. A las pocas semanas de su abandono, Erivelet supo que estaba embarazada.
A pesar de jurarse que protegería a ese bebé con su vida y prometerse que jamás le daría una vida como la que sus padres le habían dado a ella y a su hermana, cuando Liara abrió los ojos no pudo soportar siquiera mirarla. No podía observar aquellos ojos verdes que la habían traicionado, que habían jugado con ella.
A los pocos meses decidió marcharse, dejando a la pequeña al cuidado de Suila.
A partir de ahí anduvo de ciudad en ciudad ofreciendo sus servicios. Sin embargo, poco a poco, aprendió a utilizar sus virtudes y su inteligencia haciendo selección de los clientes.
En los siguientes años, hombres de elevada clase social fueron cayendo en sus tejemanejes. Cada vez fue consiguiendo más riquezas e incluso poder, ya que muchos de estos eran débiles de voluntad y se rendían a sus deseos.
Sin embargo, cuando conoció a cierta anciana, su mundo cambió. Esta le prometió convertirla en la mujer más poderosa de Garnalia central a cambio de seguir su voluntad. Erivelet, harta de ya de tener que recurrir a su trabajo, aceptó, ansiosa por dejar todo aquello atrás.
Con el tiempo conoció a Gestiel Thannaris, un burgués vinicultor, con el que se casó para mejorar su posición.
Mientras tanto, su carácter se fue agrietando más y más. Deseaba por encima de todo controlar al resto, ya fuese por la fuerza o por sus tretas. Así fue como finalmente consiguió controlar el poder de las sombras, tutelada por la anciana.
Y precisamente por orden de esta, mandó traer a su hija hasta Ereaten.
Su relación en ningún momento fue maternal. Precisamente Liara servía a su madre como elemento de pruebas para probar su poder. Erivelet la odiaba. Odiaba sus ojos. La odiaba por recordarle un pasado humillante, un engaño del que nunca se había podido reponer del todo. Esto supuso que no tuviese ningún problema en seguir los rituales que la anciana le ordenaba hacer sobre su hija.
Con el tiempo, Gestiel, comenzó a sospechar de ella. Aquel hombre sí actuaba como un padre para la joven. Y precisamente por ello comenzó a ser un estorbo, por lo que no le fue difícil terminar con su vida envenenándole.
Actualmente reside en Ereaten y se ocupa de que su actividad mágica siga en secreto. Espera que Liara aparezca pronto, arrastrada por alguno de los mercenarios que ha contratado para encontrarla, y poder seguir con sus prácticas. Por otro lado, cuando estas concluyan, pretende casarla con algún noble para continuar con sus intrigas a través de ella.

♣ Gustos y aficiones:
-El vino.
-El poder.
-Causar sufrimiento en otros, ya sea físico o psicológico, pues es una forma de control.

♣ Cosas que detesta:
-La debilidad.
-A su hija y todo lo que tenga que ver con ella.

♣ Curiosidades:
-Quedó embarazada de Gestiel en una ocasión, pero se provocó un aborto.
-Sigue soñando con aquel atractivo joven rubio y de ojos verdes.

♣ Objetivos y metas:
-Convertirse en Nigromante y alcanzar el máximo poder.
-Encerrar a Liara de nuevo y doblegarla a su voluntad.

♣ Otros datos de interés:
-Ha sometido a Liara a toda clase de malos tratos (algunos de ellos relacionados con la magia oscura han hecho que haya caído sobre ella una maldición) y también a una estricta educación: clases de canto, baile, pintura, piano y tiro con arco fueron algunas de sus exigencias; además de haberla entrenado para mentir y no mostrar sus emociones, lo que ha provocado que le den esas crisis.
avatar
Liara
Humana

Nombre : Liara
Escuela : Guardiadragones del Mar.
Bando : Neutral
Condición vital : Viva
Rango de guerrero : Aprendiz de armas a distancia(arco)
Clase social : Pueblo Llano
Mensajes : 44
Fecha de inscripción : 01/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: PNJ de Liara

Mensaje  Liara el Dom Oct 02, 2016 1:36 pm

Ficha de Yaren

♦ Nombre y apellidos: Yaren Leiden

♦ Sexo: Hombre

♦ Edad: 40

♦ Condición vital: Vivo

♦ Bando: Neutral

♦ Raza: Humano

♦ Profesión: Guerrero a dos manos y asesino.

♦ Escuela: Aprendió en una banda de mercenarios.

♦ Clase social: Plebeyo.

♦ Descripción física: Yaren es un hombre de mediana edad muy bien conservado. Sus rasgos, finos y marcados, continúan siendo atractivos; incluso hay quien dice que ha mejorado con los años.
Su tez, bronceada, presenta pequeñas manchas y pecas producidas por el sol. Su media melena rubia y sus ojos verdes esmeralda, que lo observan todo con picardía, terminan de completar su porte chulesco y despreocupado.
Es bastante alto y su cuerpo es delgado y fibroso. Quizá por ello en alguna que otra ocasión le han llegado a confundir con un elfo.

Spoiler:


♦ Descripción psicológica: Yaren puede definirse como una persona totalmente impredecible.
Aquellos que le conocen incluso de años atrás no terminan de fiarse de este hombre, pues sus cambios bruscos de temperamento y su actitud provocativa no invitan a crear lazo alguno con él.
Obseso de los prostíbulos, pocas veces se puede sacar en claro una opinión seria de él, pues siempre termina relacionándolo todo hacia ese ámbito.
Sin embargo, más allá de la apariencia, Yaren es un ser despiadado y manipulador, con ciertos toques neuróticos que hacen que sea una persona peligrosa. Acostumbrado a matar por dinero o simplemente por alguna riña de taberna, no es alguien con quien deba jugarse.

♦ Historia:
Spoiler:
Yaren nació en un pequeño pueblo a las orillas del Pico de Deeva. Allí creció sus primeros años, rodeado de sus padres, Gloren y Petra, personas sencillas dedicadas a la pesca.

Sin embargo, todo cambió cuando contaba con diez años. Su aldea fue arrasada por un grupo de mercenarios al servicio de un noble al que varios de los aldeanos le habían dejado de pagar las rentas.

Su madre fue violada y vendida como concubina para un noble local mientras que su padre fue enviado a realizar trabajos forzados más allá de las tierras del sur. Sin embargo, el pequeño Yaren fue acogido entre los miembros de la banda y entrenado para ser uno de ellos.

Rápidamente adquirió los conocimientos necesarios para convertirse en asesino y no tardó en deshacerse de los peces gordos de la compañía, con lo que con apenas 16 años terminó convirtiéndose en el jefe.

Su filosofía de vida era clara: asesinar por dinero, gastárselo en rameras y no dejar nunca que nadie le desafiase sin pagar las consecuencias.
Fue cuando su grupo llegó a Las Horcas para realizar un encargo que conoció a Erivelet, una prostituta hermosa de la clase más baja que uno pudiese encontrar por esos lares. Sin embargo, a Yaren le llamó la atención por su carácter, no era cariñosa ni aparentaba ningún tipo de amabilidad, ni tan siquiera con los clientes habituales: para ella aquello eran negocios sin más, como quien tiene una frutería y vende el género a aquellos que pueden pagarlo.

Si esta mujer hubiese nacido en unas condiciones más nobles…”, solía decirse mientras esbozaba una sonrisa burlona, “…cuán peligrosa sería”.

Desde el primer momento en que vio sus desaires y sus bruscas maneras, el joven se propuso conquistarla. Para él iba a ser un juego divertido, algo con lo que entretenerse hasta tener que partir.

No le fue difícil conseguirlo. Pronto aquella hermosa joven dejó de cobrarle por cada vez que disfrutaban juntos en el lecho, le dedicaba amplias sonrisas y miradas enamoradas. La labia de aquel hombre era sin duda una de sus mayores virtudes y en aquel momento sus promesas, sus conversaciones absurdas y sus cambios de temperamento resultaron fascinantes para ella.

Al cabo de unos meses, recibieron un encargo que debía cumplirse Qamar. No hubo despedidas. Ni siquiera una nota.

Yaren abandonó a aquella mujer a su suerte y a las pocas semanas otra de piel más oscura ocupaba su tiempo. Con el paso del tiempo se olvidó de ella por completo.

Pero Erivelet nunca olvida.

Con el paso de los años se vio sorprendido en una emboscada a las afueras de Ereaten. Su manejo con las armas y su agilidad le salvaron de una muerte segura. Uno de los hombres que habían tomado parte en aquella treta portaba una nota que delataba quién les había enviado:

Yaren, varón de ojos verdes y pelo rubio. Se le ha visto en el pueblo de Homes a las afueras de Ereaten en compañía de varias prostitutas.
Encargo de parte de la señora Erivelet Thannaris. Quiere recibir su cabeza a las 12 horas de esta noche. Pago de 10.000 monedas al completar la faena.

Ante esto no pudo más que sonreír. A su mente acudieron prestos recuerdos de sus días juntos.

En fin… habrá que hacerle una visita

No le fue difícil encontrarla. El apellido Thannaris comenzaba a sonar fuerte en la región, según se decía desde que Gestiel Thannaris había contraído matrimonio con una hermosa y misteriosa dama, sus beneficios se habían multiplicado y había comprado fincas en diversas zonas de Garnalia Centro.

Yaren consiguió dar con la enorme mansión situada en uno de los mejores distritos de la ciudad. Tan solo debía colarse, algo sencillo para él, y dar con Erivelet. No disfrutaría matándola pero al fin y al cabo le había desafiado. Y las reglas eran las reglas.

Observó durante días la localización, trazando un plan mental sobre cómo introducirse en la habitación de Erivelet. En una de esas ocasiones observó que la casa había quedado completamente sin vigilancia. Aprovechó para meterse entre las caballerizas y poder estudiar más de cerca el lugar, buscando dónde dejar el cadáver una vez el trabajo estuviese hecho.

Sin embargo, justo cuando creía haber encontrado el sitio idóneo, unos chillidos le desconcentraron.

-¡No, nooo!-suplicaba una voz infantil-Dejadme. Tía, tía, por favor. Vámonos a casa.

En un primer momento no se interesó demasiado y continuó analizando el lugar, pero aquellos gritos eran tan desesperados que la curiosidad terminó por vencerle y se acercó sigilosamente a la zona de entrada de donde provenían las voces.

Varios guardias sujetaban a una niña pelirroja, que se revolvía como una fiera con tal de deshacerse de sus manos. Yaren observó la escena escondido tras una de las columnas que franqueaban el gran portón. Por algún motivo que desconocía tuvo que frenarse para no ir en auxilio de aquella pequeña.
Fue cuando los ojos de la joven se clavaron en él como si fuese una pantera, que pudo saberlo. Aquellos ojos… eran los mismos que los suyos. Sin duda alguna. Punzantes y de un verde tan penetrante que casi parecían analizar el alma de aquellos en los que se posaban.

Sintió una punzada en el estómago y se encogió un poco. Aquella era su hija. Era suya. Y tenía problemas.

De pronto los gritos se acallaron. Volvió a inclinarse para observar la escena. La niña, que tendría alrededor de trece años, estaba inerte. Algunos guardias le sujetaron por las muñecas para que no cayese del todo al suelo y comenzaron a arrastrarla hacia el interior del portón.

Fue entonces cuando vio a Erivelet unos metros más allá, guardando lo que parecía una jeringuilla entre los bajos del elegante vestido que portaba.

-Llevadla a la habitación roja. Esta cría tiene que aprender lo que es la disciplina.

Suila, a la que el hombre recordaba vagamente, miró a su hermana con cierto temor, pero no dijo nada.

Aquel día, por primera vez en toda su existencia, Yaren perdonó una vida que se había propuesto extinguir.

Desde aquel momento acudía a menudo a observar a la pequeña Liara, como supo que se llamaba. Desde las sombras pudo ver como aquella niña asustadiza se fue convirtiendo en una mujer de grandes capacidades, especialmente en los robos que el gremio de ladrones, ligado íntimamente a la familia Thannaris y en la que Yaren tenía varios contactos, le encomendaba. Aunque también pudo observar la gran cantidad de crisis nerviosas que sufría.

En algunas ocasiones notaba que Liara pasaba demasiado tiempo encerrada, sin completar algunos encargos. Comenzó a obsesionarse con qué haría la joven en aquel tiempo que pasaba dentro de casa, durante semanas incluso. En una de esas ocasiones consiguió infiltrarse en la mansión como cocinero, Erivelet no solía prestar atención al servicio común. Aprovechó para curiosear cada rincón del lugar, buscando a su hija.

Cuando al fin la encontró, haciendo uso de su habilidad con la ganzúa en una de las salas más recónditas, lo que vio le dejó horrorizado.

La joven, tirada de cualquier manera en el suelo, estaba rodeada por un gran charco de sangre, sufriendo convulsiones y hablando en lenguas extrañas. Sin poder evitarlo, Yaren corrió hacia ella y trató de ayudarla. Sus ojos estaban completamente negros y comenzaba a echar espuma por la boca, sin dejar de sufrir aquellos terribles espasmos.

-Sombra, Sombra, ven a mí, ven a mí.

Yaren no podía entender una sola palabra de lo que decía. Optó por cogerla en brazos, dispuesto a llevársela lejos de allí.

Fue así como conoció a Lank, un joven unos tres años más mayor que Liara. Yaren le conocía de vista. Solía encargarse de parte del aprendizaje de Liara en cuanto a equitación y al arte de robar y mentir. En aquel momento se había posicionado frente a la puerta abierta.

-Si te la llevas irá a peor-le había dicho el chico. No parecía para nada sorprendido por su presencia-. Has tardado demasiado. Y ya no se puede hacer nada.

-¡Quita de ahí, criajo!-le espetó el hombre.

-Si te la llevas-repitió el chico-, su alma se habrá corrompido para siempre. Necesita lo que Erivelet hace cuando pasan tres días para que vuelva en sí.

-¿Qué es lo que hace?

El joven se había limitado a encogerse de hombros.

-Magia.

Yaren creyó que le estaba tomando el pelo. En Garnalia Central la magia estaba absolutamente prohibida. Y Erivelet no era de las que corría riesgos innecesarios.

-Podemos detenerla. Pero solo si dejas a Liara donde estaba, cierras esa puerta y confías en mí.

Y, a pesar de sus dudas, Yaren actuó tal y como le había dicho Lank.

Desde aquel día sus reuniones fueron frecuentes a en diferentes intervalos. Pero el objetivo era claro: terminar con la tiranía de Erivelet y sacar a Liara de aquel sitio.

Sin embargo, sus planes se vieron truncados cuando la joven se escapó por su propio pie para buscar al asesino de su compañera.

-Yaren… si lo encuentra… estamos perdidos-le había dicho totalmente alicaído el joven, que ya por aquellos tiempos sobrepasaba la veintena.

-¿Quién diablos es? ¿No será mejor cuándo Liara haya terminado con su vida?

Lank había negado con la cabeza.

-Si lo hace… Liara morirá. Ya sea por la sombra que tiene dentro de ella o… o por su propia mano. Si ese hombre muere, Yaren… si ese hombre muere Liara ya no tendrá motivos para vivir.

Y en parte es culpa nuestra”, pensó Lank.

Sin embargo, Yaren no tardó en dar con el asesino, un conocido contrabandista llamado Alauneth Oryal. Su banda se encarga desde aquel día de retenerlo, asegurándose de que la joven pelirroja, la hija del gran jefe, no le encuentre jamás.

Desde entonces, Yaren se dedica a seguir a Liara, ausentándose de vez en cuando para llevar a cabo algún encargo, sin olvidarse de pisar algunos de sus prostíbulos favoritos, lo que hace que sus ausencias sean incluso de meses enteros. Aunque, gracias a la gran cantidad de contactos que tiene, nunca pierde la pista de su hija.

♣ Gustos y aficiones:
-Los prostíbulos.
-Las manzanas.
-El dinero.

♣ Cosas que detesta:
-La magia oscura.  

♣ Manías:
-Suele dejar el corazón de una manzana allá dónde comete un crimen. Es una seña de identidad, mucha gente reconoce al asesino de la manzana.
avatar
Liara
Humana

Nombre : Liara
Escuela : Guardiadragones del Mar.
Bando : Neutral
Condición vital : Viva
Rango de guerrero : Aprendiz de armas a distancia(arco)
Clase social : Pueblo Llano
Mensajes : 44
Fecha de inscripción : 01/06/2016

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: PNJ de Liara

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.