La Torre
Bienvenidos a La Torre, un foro de rol progresivo basado en las Crónicas de la Torre, trilogía escrita por Laura Gallego García.

¡Atención! ¡Ninguno de los contenidos de este foro es real!

Gyda Brodeur | Ficha terminada.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Gyda Brodeur | Ficha terminada.

Mensaje  Gyda Brodeur el Sáb Jul 22, 2017 8:08 pm

Ficha de Gyda Brodeur

♦ Nombre y apellidos: Gyda Brodeur.

♦ Sexo: Femenino.

♦ Edad: 24 años.

♦ Condición vital: Vivo.

♦ Bando: La Diosa.

♦ Raza: Humano.

♦ Profesión: Estudiante de de magia (1er grado).

♦ Escuela: La Torre.

♦ Clase social: Nobleza (por compra de títulos).

♦ Descripción física: Gyda posee una piel suave, suave como el tacto que remite la más de las exquisitas sedas, como si el roce de una honda de agua fuera. Además, su piel no solo es suave, sino que es pálida y a pesar de que tenga que recurrir a los tópicos, su piel posee la blancura de la nieve o de los muertos, esa máscara fría que entierra a las doncellas con su belleza. Sumados a sus labios cálidos, su mirada ceniza y apagada, conjugadas ambas características de su rostro por unas facciones delicadas, se elabora en una mujer una belleza clásica, idealizada por la tradición: los cantores intentan atrapar en una melodía, en la sonoridad de su voz lo que sus manos no pueden perseguir mientras que los poetas intentan encerrar con la palabra, presos de la tinta, aquel acto salvaje de amar lo que no debe puede ser amado. Así, cuando abre los ojos, prende en los pechos de los hombres una llama y cuando los cierra, declina la noche, la calma. La más terrible quietud.

Su cabello, que ha dejado crecer hasta la altura de sus hombros —aproximadamente—, hace contraste con aquel rostro pálido, al ser este de un color oscuro, casi negro que se mantiene, liso, brillante, suave y otros muchos más adjetivos por la costumbre de cuidarlo bastante, teniéndolo en especial cariño y tratándolo con varias esencias en sus baños diarios como consecuencia, su pelo ha despertado —además de sus cejas finas y cuidadas, delicadas como doncella— admiración por algunas damas, envidia por otras, y un sentimiento de desprecio por algunas que han decidido dedicar su vida a la magia o a la lucha, que ven en él no algo bello, sino algo que puede entorpecerla en los entrenamientos o en una batalla real: un símbolo de debilidad. En cuanto a los hombres… ¡Hombres!

En cuanto a su cuerpo, nos encontramos ante un cuerpo fino, delgado de pechos no muy fuertes ni grandes. Respecto a su altura, vemos a una joven de 1,72 centímetros.


♦ Descripción psicológica: Gyda es una chica que ha renunciado el querer ser aceptada por lo demás, siendo mujer: hablar poco y dedicarse a temas banales como preocuparse por el hogar, la lectura y el arte de coser; y contentar a un marido solo en búsqueda de poder, tierras y el reconocimiento social que toda mujer debe poseer. Así que, Gyda habla con cierta educación —porque es una persona educada—, pero no callará sus ideas ni rendirá cuentas a nadie. Con sus amigos y personas de confianza, suele ser una chica con un sentido del humor bastante extravagante, a veces rozando infantil, otras veces la psicopatía.

Por lo demás, Gyda es una chica de raíces, de ideas duras y es una total cabezota. No es que le guste tener la razón, pero si piensa que hay algunos temas que son indiscutibles aunque, a pesar de ser una chica bastante razonable, sea incapaz de argumentar los porqués de dicha verdad. A veces, puede ser bastante pasional —rozando la agresividad—, y siendo la persona amable que es, preocupada por y para sus amistades, intentará cambiar de tema o lanzar una broma al aire.

♦ Historia: Gyda nació en la pequeña villa de sus padres, dentro de las áreas de su mismo condado. Su madre murió al darla a luz, fue un parto complicado y perdió muchísima sangre en el proceso, pero a pesar de todo, no fue hasta que miró los ojos a su hija, pálida, decidió no prolongar aquel sufrimiento y dejó que la muerte se la llevara: después de ver a su hija en sus brazos, ya no había nada que la retuviera en aquel lugar, en aquella habitación; en aquel mundo.

Gyda, a pesar de poseer tal territorio, parte de ella jamás se sintió libre: encerrada en aquel lugar que llamaba hogar, aprendía los artes menores. Se pasaba las tardes recibiendo lecciones de varios tutores sobre temas varios, todos relacionados en mayor parte con un mínimo conocimiento de temas culturales como la economía, modales, coser y un una larga fila de cosas relacionadas con la feminidad: como debía de vestir, como debía de hablar y qué decir, formas de mostrar respeto, gratitud; y como ser vulnerable ante los hombres. Tampoco le molestaba del todo, ya que todo lo que leía y todo lo que se le había enseñado era eso, y solo era eso lo que la haría feliz. Era un camino que requería un caminante dispuesto a andar por él y el esfuerzo que requería cruzarlo.

Conforme los años avanzaban, e iba abandonado la niñez, una feroz belleza floreció en ella, una belleza capaz de romper al hombre más débil. Fue así, con 14 años, su familia fue invitada a una fiesta en La Corte y allí conoció a Thomas, un hombre de 32 años: poseía dinero, poder y un carisma innato para que Gyda, tan joven e inocente, se fijara en ella. En aquella fiesta bailaron juntos varias veces, hablaron, rieron y prometieron verse algún día, y ante todo, prometieron enviarse cartas cada semana. Él era tan perfecto, tan encantador, tan noble, tan educado… siempre sabía el qué decir y como decirlo. Ella, esperaba que aquello que había comenzado a sentir, era lo mismo que le impulsaba a él hacer todo aquello —las cartas, las promesas, los bailes—.

Durante el verano, él se tuvo que ir a otro país por motivos burocráticos y acordaron verse para despedirse. Aquella sería la cuarta o quinta vez que se veían durante aquel año: las tierras de cada uno estaban lo suficiente lejos para dificultar todo aquel proceso, y ninguno de ellos podía ofrecer su residencia para pasar una temporada pues, él había pedido sobre todo discreción.  Y no solo exigía, sino que cuando ella una vez le preguntó porqué no quedarse una temporada en su casa —en la de Thomas— para verse durante un período más largo de tiempo, él se puso bastante nervioso. Gyda se sorprendió un poco, pues ella tenía entendido que era una práctica bastante común, pero no sospechó nada y confío en y apeló a su inocencia y falta de experiencia para justificar los actos de aquel hombre que la había enamorado.

Cuando se vieron, él dijo —más bien se confesó—, que él era un hombre casado y que lo que había hecho estaba mal: que él era consciente sus sentimientos y a pesar de todo, había jugado con ellos e incluso no le hubiera importado serle infiel a su mujer, aunque eso hubiera significado la deshonra para la familia de la joven. La convenció para que no dijera nada, y ella aceptó. Aunque por aquel entonces, ella quería morir.

Se sentía sucia como si la hubieran violado, como si la hubieran quitado la honra con aquellas palabras, pues si no hubieran sido estas, hubiera sido él en aquel ensueño, en aquella lírica amorosa en la que creía vivir.

Pasaron los años, ella estaba a punto de cumplir la mayoría de edad y en su expresión de amarga tristeza, esa expresión que preocupaba tanto a su padre, se encerraba y se dejaba ver una eterna belleza. Fue por aquella época que fue invitada a otro baile en La Corte y para su sorpresa, dando un paseo por los jardines con algunas amigas que había forjado durante todos aquellos años y a las que nunca había dicho nada de aquel hombre que jugó con ella. E irónicamente, en aquel paseo, se encontró con aquel hombre que le había roto el corazón con falsas promesas: el rostro triste de la joven se tiñó a un odio y a una furia impropia de una mujer, toda su expresión se conjugó acorde la voz del rencor que susurraba en su pecho y toda la belleza que había permanecido agazapada tras la melancolía, salió a la luz, como un huracán o una tormenta. En todo aquel odio, en todo aquel infierno, había una belleza que no pertenecía a aquel mundo.

A Thomas se le había sido arrebatada la cordura.

Gyda, que permaneció varios días en La Corte por invitación del Rey y por obligación de sus amistades, tuvo su propia habitación en palacete. Y fue en la noche, mientras ella estaba acostada en cama, leyendo, él entró en la habitación. Cuando lo hizo, a pesar de no tener ninguna intención extraña, la primera reacción de Gyda fue gritarle: Cada sacudida de su voz era una sacudida del alma. Él confesó aquel amor que había surgido en aquella tarde y que estaba dispuesto a abandonarlo todo por ella y por un momento, la expresión de la joven titubeó durante unos segundos. Entonces, río. Río, y le mandó a la mierda con una naturalidad, que parecía que todo lo que había estudiado sobre modales y educación femenina, se había basado en eso. Su expresión, que de la tristeza había derivado al odio, derivó al asco. Pero era tan bella, aun cuando lo despreciaba…

Thomas, se suicidó aquella noche. Escribió una carta, contando que no soportaba vivir en un mundo tan sucio, después de ver La Beldad en persona, su corazón jamás sería el mismo y jamás sería capaz de soportar tanto dolor el hecho de poder poseer el de ella. Resumidamente.

Después de aquel suceso, Gyda quedó marcada y, logró encerrar toda aquella belleza muy dentro de ella, siendo solo terriblemente preciosa, pero incapaz de turbar la mente de un hombre de aquella manera. E irónicamente, ante tanta belleza y ante lo sucedido, fue acusada bien de brujería, bien de ser un demonio.

Así que, huyó de La Corte —robó un caballo— y se fue hacía las tierras de su padre. Le contó todo lo sucedido y lloraron, se abrazaron y se dijeron cosas que un padre siempre debería decir a su hija y que una hija siempre debería decir a su padre. Y huyó, porque su estancia en aquel lugar que había llamado desde siempre hogar, implicaba la seguridad de su padre. Así que huyó, no solo por la seguridad de ambos: quería encontrar una respuesta a aquello que le había arrebatado la vida a un hombre, pero que no era capaz de explicar pero de alguna manera, lo sentía.

La notaba.


♣ Gustos y aficiones: Secreto.

♣ Cosas que detesta: Secreto.

♣ Virtudes y defectos: Secreto.

♣ Manías: Secreto.

♣ Curiosidades: Secreto.

♣ Objetivos y metas: Secreto.

♣ Otros datos de interés: Secreto.

La primera norma en una escuela de hechicería es jamás desobedecer al master (guiño, guiño)

_________________
avatar
Gyda Brodeur
Humana

Nombre : Gyda Brodeur
Escuela : La Torre
Bando : La Diosa
Condición vital : Viva
Rango de mago : Aprendiz de primer grado
Clase social : Nobleza (por compra de títulos)
Mensajes : 12
Fecha de inscripción : 22/07/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Gyda Brodeur | Ficha terminada.

Mensaje  Gyda Brodeur el Jue Ago 03, 2017 9:54 am

Ficha actualizada y terminada: perdón por el doble-post pero creo que es más cómodo para administración de esta manera.

_________________
avatar
Gyda Brodeur
Humana

Nombre : Gyda Brodeur
Escuela : La Torre
Bando : La Diosa
Condición vital : Viva
Rango de mago : Aprendiz de primer grado
Clase social : Nobleza (por compra de títulos)
Mensajes : 12
Fecha de inscripción : 22/07/2017

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Gyda Brodeur | Ficha terminada.

Mensaje  Yandrack el Jue Ago 03, 2017 2:04 pm

Perdón por la espera, ficha aceptada

_________________




Sangre,Vida y Fuego


narro

pienso


hablo


dialogo de amigo


dialogo de enemigo


Yandrack flashback
avatar
Yandrack
Humano

Nombre : Yandrack
Escuela : Guardiadragones del mar ( ex alumno y ex maestro de la Fortaleza de Aressher)
Bando : La diosa
Condición vital : Vivo
Cargo especial : Maestro de magia básica y de espadas a una mano (Guardiadragones del mar) Maestro Asesino(Guardiadragones del mar)
Rango de mago : Archimago, Experto en Magia del Fuego, experto en magia de la luz
Rango de guerrero : Experto en espadas (una mano), Experto Asesino, aprendiz de miscelanea(combate sin armas)Experto de especialidad física(Paladin)
Clase social : Rey de Innad y de Aleketh(señor del sur) Patriarca de los Dragorath
Mensajes : 592
Fecha de inscripción : 03/01/2014
Edad : 22
Localización : En Aleketh

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Gyda Brodeur | Ficha terminada.

Mensaje  Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.